Desde el viernes comenzó a llegar la gente a la vivienda de Roberto Gómez Bolaños, el comediante más grande de Latinoamérica, quien falleció en Cancún, México. Comediante es apenas una de las palabras para describir a un hombre que logró incrustarse en la memoria colectiva de todo un continente para trascender a la inmortalidad de la historia. Llegaron en su momento los periodistas, claro, pero también cientos de aficionados, algunos vestidos como el Chavo del 8 o el Chapulín Colorado.
La escena se ha repetido desde entonces por donde quiera que pasa el cuerpo de un hombre que se convirtió en leyenda a través de décadas de una carrera meteórica que convirtió a sus personajes en algunas de las figuras más reconocidas en todo el mundo. De Cancún a Ciudad de México, viaje realizado en un avión privado, y hasta los estudios de Televisa, en donde el féretro de Gómez Bolaños fue recibido con un sentido aplauso por parte de los empleados de la cadena de televisión.
Pero uno de los puntos más altos de esta despedida colectiva, a la que también se sumaron algunos presidentes de la región (por ejemplo Rafael Correa, de Ecuador), fue en el Estadio Azteca de Ciudad de México, a donde llegaron miles de ‘chapulines y ‘chavos’ y otras tantas ‘chilindrinas’ para despedir al forjador de la infancia de millones de personas en 25 países, algunos tan distantes y diferentes al universo de la letra ch como Rusia o Tailandia.
Además del público, que se estimó estaría cercano a las 100 mil personas (el lugar tiene capacidad para algo más de 105 mil personas), hicieron presencia diferentes artistas que le rindieron un homenaje al comediante durante un evento que se extendió durante por lo menos cinco horas.
Algunos de los asistentes comenzaron a hacer fila desde la madrugada para lograr una buena ubicación en el estadio. “Roberto Gómez Bolaños vivirá con todas las generaciones de Latinoamérica”, le dijo a la agencia AFP uno de estos seguidores. Éste fue el segundo homenaje que se le rindió a Gómez Bolaños en el estadio de las Águilas del América, el equipo del alma del comediante, luego de que el sábado se hiciera un minuto de silencio, que terminó convertido en un minuto colmado de aplausos por parte de los hinchas.
El evento fue convocado por la familia del comediante, que en un mensaje de Twitter dijo; “Los esperamos mañana en el Estadio Azteca a partir de las 12 para despedirlo. Los Gómez”. La esposa del comediante, Florinda Meza, dio un breve agradecimiento a todos los que han expresado cariño en este momento, el sábado poco antes de abordar el avión que la llevó de Cancún a Ciudad de México: “Gracias por todo el apoyo que le dieron a mi Robert”.