Tres días después de que un juez ordenara al Playboy brasileño que se abstenga de hacer nuevas tiradas que incluyan la polémica fotografía, la revista continúa a la venta en los kioscos y la empresa editora asegura que aún no ha sido notificada de la orden judicial.
"Nuestro departamento jurídico no ha recibido hasta ahora ninguna notificación y por eso no hemos tomado decisión alguna ni hecho algún pronunciamiento" , dijo un portavoz de Playboy.
Organizaciones religiosas, por su parte, esperan que la revista acate la sentencia dictada el pasado lunes por el juez Oswaldo Henrique Freixinho, titular del 29 juzgado civil de Río de Janeiro.
El juez, mediante medida cautelar, acató parcialmente una petición del grupo católico Juventud por la Vida y del sacerdote Luiz Carlos Lodi Da Cruz que exigían que la revista fuera retirada de los kioscos por contener una fotografía que, en su opinión, es ofende los valores religiosos y a los fieles católicos.
El juez, sin embargo, tan sólo prohibió la distribución de "nuevas revistas con la foto impugnada bajo pena de multa diaria de 1.000 reales - unos 625 dólares -".
Carol Castro, famosa en Brasil por su actuación en telenovelas de la red Globo de televisión, fue fotografiada por Playboy en escenarios del estado de Bahía para un reportaje referido a personajes de libros del fallecido escritor Jorge Amado.