El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Una comedia carente de astucia

La actriz venezolana Coraima Torres, quien interpreta a Ekaterina, confiesa que a pesar de haber nacido en un país de reinas no quería seguir ese camino. Su talento y belleza la llevaron a la actuación a los 17 años, con su inolvidable papel de Kassandra, en 1992.

El Espectador

01 de julio de 2015 - 10:54 p. m.
Coraima Torres es Ekaterina en “Granujas”, una mujer llena de ambiciones, pero sin astucia y sagacidad para lograr sus deseos. / Cristian Garavito
Foto: Cristian Garavito/ El espectador
PUBLICIDAD

Después de dos años y medio regresa al Teatro Nacional con la obra “Granujas”, del director Santiago Merchán. ¿Qué características definen a su personaje de Ekaterina?
 
Es la dueña de un mercado de pimpones eróticos de la ciudad que está detrás de un gran botín, una mujer que trata a los demás como granujas, como menos, y piensa que son torpes. Cree saberlo todo y, a decir verdad, no es cierto, porque hace parte de esa red de torpes. Vive en una realidad bastante distorsionada y alberga deseos de venganza.
 
Y así como el personaje, ¿qué tipo de situaciones le generan sentimientos de venganza?
 
Los momentos de frustración, o cuando alguien comete actos que parecen injustos y uno quiere devolver con la misma moneda, que es exactamente en lo que uno, como ser humano, debería trabajar para que no se convierta en un círculo vicioso.
 
¿Una de esas frustraciones podría ser no estar en Venezuela?
 
No, porque fui yo quien decidió no estar en Venezuela y siento que no necesito tener a mis seres queridos a mi lado para tenerlos cerca. Por diferentes circunstancias la vida se me presentó así: a los 18 años ya no estaba en mi país, no tenía mamá, me comunicaba con mi tía y mis tres hermanas cuando podía. A los ocho meses de haber tenido a mi hijo ya estaba viajando para trabajar en otros países.
 
Pero ¿podría considerar una frustración no haber pasado por situaciones comunes que viven los jóvenes?
 
He querido ser mochilera toda la vida y no he podido hacerlo por diferentes circunstancias. Es una de esas aventuras que uno quiere vivir a los 18 años, porque a esa edad no se está pensando qué va a pasar mañana. Sé que haber tenido un hijo muy joven, a los 21 años, podría ser el acto más irresponsable del mundo, pero tuve el apoyo del padre para afrontar la situación. Hoy en día mi hijo es mi cómplice y mi amigo.
 
El papel de Kassandra llegó a los 17 años. ¿Para qué y por qué tener dinero a esa edad?
 
A mi mamá le tocó muy duro, nos crió sola, no tuvimos papá. Para ese tiempo mis hermanas habían tomado cada una su camino y yo era la más pequeña, así que Kassandra me dio la oportunidad de ahorrar para sortear mi futuro.
 
Kassandra es el papel más recordado por la gente, ¿cuál es el personaje que usted más recuerda?
 
Los quiero a todos por igual, pero el papel de Mariana en Sueños y espejos me gustó por su forma desinteresada de amar. Además, la novela me cambió la vida. Por ese protagónico me quedé en Colombia.
 
En tierra de reinas, ¿le hubiera gustado ser reina?
 
No. Siento que se necesita de disposición y no la tengo. Creo que el reinado es un trampolín para muchas cosas. Las reinas no sólo están para que les digan que son bonitas. Ellas terminan el reinado y se vuelven empresarias, actrices, presentadoras de televisión. Es un panorama con un sinfín de posibilidades y si te preocupas por estudiar tienes una carrera muy larga, pero si no sólo será un momento de fama y ya.
 
Hablando de belleza, ¿es cierto que no le gustan su nariz y su estatura?
 
Sí, por supuesto que me hubiese gustado ser más alta. Tengo 1,66 de estatura y no me aguanto los tacones. La nariz es muy pequeña, pero mi doctor nunca me permitió operarla. Lo que sí me operé, a los 18 años, fueron las orejas; eran muy grandes.
 
Una de sus pasiones es la lectura. Su gusto por escritores como Paul Auster y Milan Kundera, ¿se podría volcar a la escritura?
 
No lo sé, le tengo mucho respeto a la escritura. Me gustan los libros para lidiar con la soledad, pero siento que para escribir hay que prepararse.

Por El Espectador

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.