Soma puso a vibrar a Bogotá. La cuarta edición de este festival presentó bandas de gran trayectoria nacional como Esteman, una proyecto musical de Esteban Mateus, su vocalista, quien define a la banda como “un personaje camaleónico, con muchas personalidades musicales, estéticas, y de épocas” que han influenciado el género musical que hoy caracteriza a esta reconocida banda, que con su canción Aquí estoy yo prendió una de las jornadas en el Royal Center. Otra de las presentaciones que se robaron la atención de los asistentes estuvo a cargo de The Lumineers, quienes con tintes de folk rock deleitaron al público que aplaudió el show de estos estadounidenses y quedó con ganas de más.
La noche cerró con un estallido de rock psicodélico a cargo de la agrupación australiana Tame Impala, que puso a saltar a los espectadores. Fanáticos de la banda aseguran que la voz de Kevin Parker es similar a la de John Lennon, lo que es un atractivo referente para el rock. Este proyecto musical cobró vida en 2008, apuntándole al rock de los 60 y 70, lo que define su personalidad, y ya cuenta con un gran número de seguidores en Colombia, como se comprobó la noche del jueves en el Soma.
Con su auténtico estilo —que poco se ve actualmente en bandas de rock— lograron cerrar con broche de oro en el circuito sonoro. El público quedó satisfecho al escuchar la voz y guitarra de Kevin Parker acompañado de Dom Simper en el sintetizador y la guitarra, Nick Allbrook en el bajo y Jay Watson en la batería y coro, junto con visuales psicodélicos que hicieron de su presentación algo impecable.
La canción Elephant se robó el show al despertar el furor de miles de asistentes que no dejaban de cantarla y tararearla, incluso cuando ya había finalizado la presentación. Esta canción ha sido una de las destacadas de este grupo y logró seducir al reconocido cantante Todd Rundgren, quien realizó una interesante remezcla. Asimismo, la reconocida agrupación se ha ganado el respeto de la escena indie internacional por sus ácidos sonidos de guitarra que resaltan en todos sus conciertos, mezclados con las sensaciones que producen sus sintetizadores y teclados en escena que hacen pensar por un momento que se está en el pasado hippie.
Tame Impala tiene una gran influencia de bandas como The Flaming Lips, Supertramp y Led Zeppelin, lo que se puede notar sobre todo en su segundo álbum Lonerism, grabado en distintos lugares mientras llevaban a cabo la gira bajo el mismo nombre de su primera producción, Innerspeaker, con la que lograron imponerse como la banda maestra del rock psicodélico.
Otra de las agrupaciones que atrajeron gran parte del público a este circuito sonoro fue Metronomy, la banda inglesa electrónica que tuvo gran protagonismo en el festival y deleitó con sus apasionantes y ya reconocidos sonidos de guitarras y teclados a los asistentes que no pararon de bailar en el Teatro Metropol. La banda, liderada por Joseph Mount, ofreció una de las más memorables presentaciones del Soma.
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