Planean ayudar a niños de La Guajira

Youtubers, de Bangladesh a Colombia

Entrevista con el colombiano Sebastián Villalobos, quien viajó a sur asiático con otros influencers para ayudar a la población rohingya, víctima de un genocidio.

Sebastián Villalobos (izq.), los también los colombianos Juana Martínez y Juan Pablo Jaramillo y el francés Jérôme Jarre (centro), durante su viaje. / Cortesía @coryt

Sebas, acaba de volver de Bangladesh donde estuvo con creadores de contenido e influencers internacionales, entre ellos los colombianos Juana Martínez y Juan Pablo Jaramillo. ¿A qué fueron?

Fuimos a visitar un campo de refugiados que se encuentra en la frontera con Myanmar. Allá viven un millón de personas que pertenecen a la comunidad de los rohingyas, quienes fueron expulsados por ser musulmanes. Desde hace unos meses en Myanmar se está consumando un verdadero genocidio contra la gente rohingya, y hasta el momento más de 150 mil personas fueron asesinadas. Eso causa un desplazamiento masivo hacia Banglades. Fuimos a conocer esta situación, escuchar sus historias y ver cómo podemos ayudar.

¿Cómo nació la idea de viajar?

Estaba en Bogotá, cuando me llegó un mensaje de Jérôme Jarre. Él es un influencer francés que en los últimos años ha utilizado sus plataformas digitales para ayudar a poblaciones que lo necesitan. Él mobilizó a varios youtubers/creadores para ayudar en Somalia y más recientemente apoyó la iniciativa de Juanpa (Zurita, reconocido creador mexicano) con Love Army en México, que se hizo a causa del terremoto.

¿Y entonces qué pasa?

Pues me empezó a hablar de lo que está pasando en Myanmar, al principio lo llamó “una idea muy loca” y sabía a lo que se refería, pero después lo empecé a escuchar y terminé de entender por qué lo decía. Me habló de los rohingyas y del campo en Cox’s Bazar, nombres que nunca en mi vida había escuchado. Jérôme me explicó la situación y me invitó a sumarme a su campaña. Llamé a mi manáger, Lina (Cáceres) y a Juana (Martínez, reconocida creadora colombiana) quienes más adelante apoyan mi locura y Juana también terminó vinculando a Juan Pablo (Jaramillo, creador reconocido colombiano), y el grupo se hizo más grande. La decisión fue: “De una, cuenta con nosotros”. Y así nos fuimos.

¿Cómo conoció a Jérôme?

Pues ya conocía sus videos. Pero hace más o menos un año Juanpa me invitó a comer con Jérôme, cuando estábamos en Los Ángeles. Los dos colaboraron en la creación de Love Army, que es el movimiento que nació de buscar la unión y, por medio de ella, repartir amor a quienes más lo necesitan en lenguajes que hablen más que las palabras, y con ella también hacemos grandes campañas para ayudar a los demás. La primera fue en Somalia, debido a la hambruna y después en México, por el terremoto. Pero ésta en Bangladesh fue más impactante, porque no sólo se trataba de ayudar a quienes están sin recursos, sino a un pueblo que está siendo asesinado. Los rohingyas literalmente no tienen nada. ¡Ni tan siquiera un país tienen!

¿Qué hicieron una vez que llegaron?

Pues la verdad, no fue fácil llegar allá, porque nadie quiere contar lo que está pasando con los rohingyas. A tres youtubers/creadores mexicanos no les permitieron el ingreso a Bangladesh (Nath Campos, Rix y Luisito Comunica), y se tuvieron que devolver. Con los demás influencers, escuchamos historias y subimos fotos y videos en nuestras redes sociales. Finalmente hicimos una transmisión en vivo donde pedimos donaciones para ayudar a los rohingyas.

¿Cómo les fue?

Muy bien, ¿sabes? Mucha gente nos ayudó. En menos de 48 horas logramos recoger más de US$1,5 millones. Nosotros no queríamos buscar pesar. Es lo último que los rohingyas necesitan. Hay una diferencia entre la lástima y la compasión, porque la compasión son las ganas que te dan de levantarte y hacer algo al respecto. Siento total agradecimiento con los que nos ayudaron.

De las donaciones, ¿hubo alguna que le impresionó en especial?

Hubo niñas que nos mandaron US$50 diciendo que era todo el ahorro que tenían, o sea, lo que se querían comprar en Navidad. Cuando tú te desprendes de algo que te quieres dar a ti mismo, para dárselo a otra persona…“¡guau!”… Ahí ya estás cambiando no sólo la vida de las personas que ayudas, sino la tuya.

¿Qué van a hacer con estos fondos?

Nos vamos a enfocar en los niños, porque más del 30 % de la población del campo que visitamos eran menores de cinco años. La idea es construir diez escuelas. Van a ser lugares donde los niños no solamente van a aprender, sino que van a tener la oportunidad de jugar, bailar, encontrarse a sí mismos, desarrollar su creatividad, etc., así como poder dormir en la misma escuela. También tenemos el objetivo de buscar profesores alrededor del mundo y que puedan dedicar parte de su tiempo a enseñar a estos niños, como voluntarios.

¿Cuándo van a empezar?

Jérôme dijo que antes de que se acabe este año sería un sueño tener la primera, pero siendo conscientes del tiempo que tarda hacer la construcciónde un lugar con estas características, creo que va a tardar un poco más ver los primeros avances. Queremos estar seguros de que lo que se invierte, se invierta bien.

¿Cuál fue la experiencia más impactante para usted?

Sin duda fue ver la imaginación que tienen los niños. Uno puede pensar que por haber tenido que vivir y ver tantas cosas tan difíciles, y por no tener recursos, estos niños pueden haber quizá perdido su imaginación e inocencia. Pero no. Cositas chiquitas eran para ellos la felicidad más grande del mundo y no teníamos que hablar el mismo idioma para entenderlo. Pienso que eso es lo que uno más aprende, cómo de detalles se pueden sacar experiencias gigantes. Veía niñas jugando con cucharas de esas que te dan con el yogur, y con eso cogían la arena. Ese era su juego. Una locura. ¿Si no tienen comida, qué van a tener juguetes? Pero esa jamás fue una excusa para no jugar.

¿Alguna otra historia en particular?

Una niña de no más de 12 años tenía a un bebé en los brazos y el bebé tenía la cabeza quemada, un pedazo de su cabeza estaba quemado. La niña perdió a sus papás. Los mataron en frente a ella. A su papá le cortaron la cabeza, a su mamá la violaron entre seis soldados y luego le cortaron la cabeza igual que al papá. A su hermano le estaban echando gasolina para quemarlo y prenderlo en fuego vivo y ella pudo salvarlo, imagínate. Ofrezco una disculpa para quienes hayan tenido que leer esto, sé lo difícil e impactante que suena la historia, ahora por un segundo pensemos que historias como estas alrededor del campamento hay un millón, cada quien tiene algo que contar.

Hubo quienes los criticaron y dijeron que como youtubers colombianos no era necesario ir hasta Bangladesh para ayudar, porque aquí hay necesidades.

Sí, nos escribieron en este sentido. Soy consciente que la situación en nuestro país también es grave y que hay que prestarle atención. ¿Pero por qué juzgar a quienes toman la decisión de ayudar? Al final todos somos seres humanos y somos una única gran familia mundial. Bangladesh fue una oportunidad para poder ayudar y no íbamos a decir que no. Estamos hablando de la humanidad.

¿Harán algo así en Colombia?

En Bangladesh al final de toda la experiencia Juan Pablo, Juana y yo tuvimos una conversación especial, y a Jérôme le preguntamos la posibilidad de hacer una campaña en La Guajira. Le contamos lo que pasa allá y le planteamos que esta fuera la siguiente campaña de Love Army en el nuevo año. Claramente hay que hacer todas las investigaciones requeridas y tener los cuidados necesarios para juntarnos por quienes nos necesitan. Pero en esto estamos trabajando.

¿Qué ha cambiado en su percepción como influencer, como youtuber?

¡Uy no! Experiencias como estas realmente te tocan tanto que te dan ganas hasta de dejar todo lo que haces para involucrarte 100 % por estas causas. Lo que hablamos con Juan Pablo y Juana es, “Parce, vamos a esforzarnos el triple, vamos a trabajar el triple, vamos a hacer que todo el contenido que nosotros creemos llegue al triple de personas, para que en el momento que volvamos a hacer algo así vamos a ayudar el triple”, y así cada vez más y más.

¿Qué le dejó esta experiencia?

Nunca en la vida habíamos tenido la oportunidad de experimentar algo como lo que tuvimos que vivir en Bangladesh. Es un viaje que nunca se nos va a olvidar. Volví con un antes y un después. Saliendo del campamento tuve un sentimiento de agradecimiento muy grande por toda esta experiencia. ¿Cuántas veces en tu vida tienes la oportunidad de vivir algo así? Uno aprende mucho.

 

 

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¿Quién es Sebastián Villalobos?

Sebastián Villalobos es el Youtuber colombiano que lidera el top de Creadores en el país. Tiene un poco más de 5 millones de subscritores en su canal de YouTube, y en Instagram lo siguen más de 7.8 millones de personas. Nació en Bucaramanga el 17 enero de 1996, y empezó a subir videos en 2011. Cuando en Colombia se calentó el debate acerca de la adopción de hijos por parte de parejas homosexuales, Villalobos utilizó su plataforma para mostrar a su familia poco convencional y compartir su experiencia. De hecho, Sebastián tiene dos mamás, abiertamente lesbianas, que lo criaron desde cuando tenía 11 años. “Los hijos criados por las parejas del mismo sexo no sufrimos por problemas psicológicos,” dijo. Además de ser un exitoso influencer/creador, Sebastián Villalobos ha conducido programas para el canal Nickelodeon , Univision y ha actuado en la serie de Disney, Soy Luna. Es autor del libro YouTube School, y se prepara para dar los nuevos pasos de su carrera en donde, él asegura sue seguirá involucrado con este tipo de ayudas, que benefician a quien más lo necesitan.