El contenido de la televisión debe hacer reflexionar

Ana Piñeres, productora de “La niña”, dice que la serie es el “reflejo del sentir de un pueblo”. Este sábado compite por un Premio Platino con producciones de España, Cuba, Chile y Argentina.

La productora Ana Piñeres y la actriz Ana María Estupiñán.EFE

Este sábado se entregan los Premios Platino a lo mejor del cine iberoamericano, una ceremonia en la que Colombia está nominada con las actrices Angie Cepeda y Juana Acosta, así como con el documental “Todo comenzó por el fin” del director Luis Ospina, y la serie “La niña”. (Entrevista "En Colombia hay actrices maravillosas pero hacen falta historias": Angie Cepeda).

Luego de ganar todos los reconocimientos en los India Catalina, “La niña” es nominada a estos premios dedicados a reconocer lo mejor que se hace en Latinoamérica y España ya que la nueva categoría de los Platino busca incentivar a productoras independientes de cine que también realizan televisión.

Ana Piñeres, productora de CMO Producciones (responsable de “La niña”), dice que “la televisión es una herramienta sísmica que tiene el poder de mover a la gente” y que “La niña”, por ejemplo, fue el “reflejo del sentir de un pueblo”. (Entrevista “El documental es la vida”: Luis Ospina).

Basada en hechos reales, la serie del Canal Caracol relata la historia de Belky, una joven interpretada por la actriz Ana María Estupiñán que a los 8 años entró a la guerrilla y luego se reintegró a la vida civil.

En un principio la serie generó molestias porque se pensaba que era una serie santista, pero con el paso de los capítulos los televidentes se dieron cuenta que era una historia humana inspirada en un hecho real que reflejaba a aquellos excombatientes que viven un difícil tránsito a la vida civil.

El objetivo, asegura Piñeres, no era revictimizar a la niña, era darle el público la posibilidad observar “otra realidad, otro punto de vista, el de ser incluyente, respetuoso y no juzgar”. (Leer Paciencia, lo que necesita el cine iberoamericano para ser reconocido).

Para ella, el cineasta o director debe hacer reflexionar a la audiencia con las imágenes en movimiento, pues son un arma poderosa si sabemos comunicar. Por eso, “La niña” fue importante en el sentido que puso a pensar a la gente en "cómo nos reflejamos como país en esta televisión, que es muy válida y que no hay que dejar de hacer" ya que dejan un legado importante en el país.

De igual forma piensa Estupiñán, pues comenta que para ella fue “emocionante ver cómo personas que no tenían ninguna esperanza, y que querían vengarse, se pusieron la mano en el corazón para dar nuevas oportunidades”.

La productora está consciente que los artistas de cine y televisión tienen la responsabilidad de contar “historias que lleguen a la gente y no sólo entretener”. Por eso CMO Producciones ha estado detrás de proyectos como “Correo de inocentes” (sobre las mulas del narcotráfico) o “La Promesa” (sobre la trata de blancas).

El contenido debe hacer reflexionar, el tema puede ser duro pero hay que hablarlo”, sostiene Piñeres, quien adelanta que en formato cine la compañía prepara "En el verde mar”, que bajo la dirección de Klych López (“Siempreviva”) habla sobre el amor del mismo sexo.

"Es un tema que hay que hablarlo, puede parecer un tema crudo o lejano, pero no se puede caer en la negación o en el pensar que no sucede", dice Piñeres, quien fuera de CMO también produce el filme "¿Cómo te llamas?”, sobre un tema similar.

“Ahora que estamos hablando de ideología de género debemos centrar el debate por medio de las imágenes”, explica.

Pero “La niña”, que compite con “El ministerio del tiempo” (España), “Velvet” (España), “Bala loca” (Chile), “Cuatro estaciones en La Habana” (Cuba, España) y “El marginal” (Argentina), no sólo ofrece la posibilidad de reconocimiento a CMO Producciones o al Canal Caracol, pues también le ha dado visibilidad a Ana María Estupiñán, quien entregará un premio en la ceremonia que se realiza en Madrid, España, y luego se devolverá a Miami, Estados Unidos, país en donde busca nuevas oportunidades laborales.