Bogotá, capital del romanticismo germánico

El IV Festival Internacional de Música Clásica “Bogotá es Brahms, Schubert, Schumann”, que se realizará del 17 al 20 de abril en quince escenarios de la ciudad, está pensado como una gran fiesta en torno a la creatividad de cuatro autores considerados románticos.

Robert Schumann (1810-1856), Clara Schumann (1819-1896), Johannes Brahms (1833-1897) y Franz Schubert (1797-1828). Surreal S.A.S.

El Festival Internacional de Música Clásica de Bogotá tiene un propósito adicional al de la ya compleja misión de escuchar las creaciones de algunos de los más importantes compositores de todos los tiempos. Ese propósito se resume en la intención de cautivar a una audiencia nueva, pero al mismo tiempo seguir consintiendo a los miles de seguidores de la programación diseñada por el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

El encuentro cultural se gestó para fortalecer el reconocimiento que la Unesco le hizo a la capital colombiana al nombrarla Ciudad Creativa de la Música. Por eso, en 2013 en vista de que durante ese año no se llevaría a cabo el Festival Iberoamericano de Teatro, se realizó Bogotá es Beethoven, el punto de partida de una iniciativa que ya ha demostrado tener eco en más de una oportunidad, porque después vino Bogotá es Mozart (2015) y luego Bogotá es la Rusia Romántica (2017).

“El Festival desde su origen tiene como propósito que el público que ya tiene el hábito y el gusto por la música pueda conocer mucho más a fondo el repertorio de un compositor o de una época particularmente importante en la historia de la música. Por eso hicimos los festivales anteriores. Ahora encontramos que una de las épocas más ricas y significativas, más poderosas además sentimentalmente hablando, es la que se conoce como la del romanticismo germánico. Y por eso escogimos a los compositores Johannes Brahms, Franz Schubert y Robert y Clara Schumann”, cuenta Ramiro Osorio, director del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

La apertura de telón con la universalidad a toda prueba de Ludwig van Beethoven (1770-1827) fue una base sólida para estructurar un evento que cada dos años congrega al público capitalino en puntos estratégicos de la ciudad. La visita a la atmósfera sonora de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) también contribuyó al fortalecimiento de este evento, que surgió con expectativas muy altas.

Lo que vino después sí fue una apuesta traducida en un golpe de opinión al seleccionar a los compositores románticos de Rusia como los invitados del certamen. Se trató entonces de repasar algunos nombres importantes dentro de la discografía mundial, pero también de motivar a los asistentes a explorar otros sonidos, ser testigos de creaciones diversas y ampliar el panorama musical.

Ahora con Bogotá es Brahms, Schubert, Schumann la finalidad se multiplica, porque el repertorio se amplió de manera considerable y las posibilidades crecieron. De ahí que, en tres días, del miércoles 17 al sábado 20 de abril, se realizarán cincuenta conciertos en 15 escenarios de diez localidades de la capital colombiana.

“Yo creo que en el mundo en el que hoy vivimos es más necesario el romanticismo que nunca. Es esa música la que despierta las ilusiones, el amor, la certeza de que vale la pena comprometerse. Nos habla de la entrega, no solo en el amor de pareja, sino también del compromiso con sus ideales de vida, con su país, con su momento de existencia. Estos compositores son verdaderamente sobresalientes por ello”, cuenta Ramiro Osorio, quien está al frente del evento en el que participarán siete orquestas, cinco coros, cuatro cuartetos, un trío y 33 solistas de reconocimiento mundial.

El romanticismo germánico brillará con la interpretación de artistas provenientes de 14 países, quienes se centrarán en las partituras de Robert Schumann (1810-1856), Johannes Brahms (1833-1897) y Franz Schubert (1797-1828), aunque también deberán tener en el radar a Clara Schumann (1819-1896), la alemana que desde muy niña fue considerada un prodigio; fue madre de ocho hijos y logró una carrera consolidada en el piano por más de seis décadas. Su talento y su interpretación fueron respetados, entre otros genios, por Brahms, Schubert, Chopin, Liszt y Mendelssohn.

“Hay una circunstancia de que entre el nacimiento de Schubert y la muerte de Brahms transcurre un siglo exacto, y que esos cien años verdaderamente transformaron la historia de la música de manera radical. Eso es lo que queremos ofrecer. Además, se conocían, hubo relaciones muy fuertes entre ellos, muy pasionales. Todos enriquecieron la herencia musical y se comprometieron en este espíritu maravilloso que coincidió con la literatura, con las artes plásticas y con la vida de la sociedad”, concluye emocionado Ramiro Osorio.

Con Bogotá es Brahms, Schubert, Schumann la época de Semana Santa en Bogotá estará a otro ritmo y el evento servirá para seguir consolidando la necesidad de una audiencia que quiere conocer otros universos sin la necesidad de desplazarse a otras latitudes. Bogotá será durante cuatro días la capital del romanticismo germánico y hay que aprovechar esa coyuntura.

Información en: www.teatromayor.org

850816

2019-04-16T21:00:00-05:00

article

2019-04-16T21:00:01-05:00

[email protected]

none

El Espectador

Música

Bogotá, capital del romanticismo germánico

47

4959

5006