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1 Jul 2021 - 3:30 p. m.

De Monteverdi a Händel: la ópera barroca

Mientras que Claudio Monteverdi (1567 – 1643) puso la música al servicio de la palabra, Georg Friedrich Händel (1685 – 1759) dominó la etapa del barroco tardío.

Carolina Conti

Georg Friedrich Händel (1685 – 1759) y Claudio Monteverdi (1567 – 1643).
Georg Friedrich Händel (1685 – 1759) y Claudio Monteverdi (1567 – 1643).
Foto: Ilustración: Viviana Velásquez

Claudio Monteverdi cambió de manera radical la música vocal. Sus nueve libros de madrigales muestran la transición de la polifonía del Renacimiento al nuevo estilo del madrigal para solista acompañado. Con él hizo un aporte trascendental al estilo del recitar cantando propuesto por Jacopo Peri, que fue determinante en el desarrollo de la ópera.

Para Monteverdi la música debería estar al servicio de la palabra. Para expresarla de manera más apropiada se valió de recursos como la disonancia, el color instrumental, y desarrolló nuevos efectos como el trémolo y el pizzicato. Con estos elementos creó dramas musicales que fueron mucho más allá del drama lírico nacido en Florencia.

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Esto es claro en su primera ópera La fábula de Orfeo de 1607. Con libreto de Alessandro Striggio, la ópera cuenta la historia de Orfeo, quien emprende el viaje al infierno para rescatar a su esposa Eurídice. Un viaje que puede hacer gracias al poder de su música que conmueve a dioses, fieras y demonios. Gracias a la belleza de su canto, los dioses se apiadan y le permiten llevar a su esposa de regreso a la vida, pero con la única condición de que no voltee a mirarla durante el viaje de regreso. Orfeo no lo logra, perdiéndola para siempre.

Si bien no es la primera ópera, el Orfeo de Monteverdi sí es la primera obra maestra del género, por la manera en que está concebido el drama, su estructura y los recursos musicales, pero sobre todo por la profundidad psicológica de los personajes traducida en música; elementos que abrieron una dimensión totalmente nueva.

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En 1642, Monteverdi presentó su última ópera, La coronación de Popea, con la que vuelve a mostrar un nuevo camino al género. Fue la primera basada en un hecho histórico y no mitológico, además de haber sido la primera representada en un teatro público. El tema es el amor y el deseo de poder.

Giovanni Busenello escribió el libreto sobre la historia de Nerón: el emperador romano que destronó a su esposa para casarse con la cortesana Popea. La ópera requiere numerosos personajes de distintas personalidades, con emociones diferentes, que pueden verse caracterizados por la música en arias, recitativos, coros y ariosos. Monteverdi llegó así al punto culminante de su arte en el desarrollo musical del carácter, la psicología y las acciones de los personajes en un drama humano real.

Alumno de Monteverdi, Francesco Cavalli, estrenó su ópera Il Giasone o Jasón en 1649 en Venecia. El libreto de Giacinto Andrea Cicognini presenta un episodio mitológico, algo habitual en la época, pero de manera humorística y caricaturesca, con elementos trágicos y sobrenaturales ingeniosamente puestos en música.

La historia es la de Jasón quien ha abandonado a Hipsípila para capturar al vellocino de oro. En el camino queda atrapado por la hechicera Medea, que a su vez está aburrida de su amante Egeo. Pero todo termina felizmente: Medea y Egeo se reconcilian, mientras Jasón regresa conmovido por el lamento de Hipsípila. Es una obra con una música maravillosa, un exquisito tratamiento de las voces y recursivos efectos dramáticos.

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Alessandro Scarlatti contribuyó a la creación y divulgación de la ópera seria italiana, que tendría repercusión en toda Europa. Perfeccionó formas como el aria da capo, la obertura italiana y el recitativo con instrumentos, no solo con clavecín u órgano. Si bien el compositor era considerado un gran músico en su tiempo, sus obras resultaban difíciles de entender e interpretar.

Su ópera Mitrídates Eupator es una de sus obras maestras, a pesar de que su estreno, el 5 de enero de 1707, fue un desastre. El libreto de Girolamo Frigimelica Roberti se basa en tragedias de Esquilo, Sófocles y Eurípides. El tema es la venganza de injusticias pasadas que no dejan lugar a intrigas amorosas ni a elementos cómicos. La unidad de recitativo y aria predomina a lo largo de toda la obra, y se encuentra una rica variedad de acompañamientos por parte de la orquesta, junto a muchos pasajes instrumentales que preparan las escenas más dramáticas.

En la ópera del Barroco tardío la principal figura es Georg Friedrich Händel. Con sus óperas italianas tuvo un éxito absoluto en Inglaterra. En 1723 se estrenó Giulio Cesare in Egitto en la que logró la más compleja caracterización dramática y musical de los personajes y las situaciones.

El libreto de Nicola Francesco Haym también narra un hecho histórico: Julio César llega a Egipto. Cleopatra, esposa y hermana del rey Tolomeo, decide seducir al emperador romano como una estrategia de salvación. Pero Julio César y Cleopatra se enamoran de verdad, lo que significa la caída de Tolomeo. La ópera fue un éxito inmediato por su música llena de esplendor, voces tremendamente expresivas, con tesituras que abarcan desde el castrato hasta el bajo.

Además de oberturas, Händel mantiene como forma principal la unidad de recitativo y aria, donde el primero narra los hechos, y la segunda detiene la acción para expresar los sentimientos de los personajes con una sorprendente riqueza musical melódica, emocional y también instrumental gracias a una orquestación suntuosa que, como novedad, incluye dos cornos.

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