Mientras sonaban sus primeros éxitos regionales, comenzaban a llegar a Cartagena las primeras canciones por las que, una década después, cambiaría. Zaide Junior Peralta Martínez sonaba en donde suena la música del Caribe. Sonaba en los bares, en las discotecas, en la radio y, sobre todo, en los picós. Esos primeros éxitos llegaron uno tras otro y lo denominaron como “el que nunca falla”.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Kevin Flórez, ya un experimentado cantante de champeta, había trazado el camino para un nuevo estilo conocido como la champeta urbana, al mismo tiempo, que le mostraba a Zaider, su nombre artístico, otro camino que, hasta ese momento, nadie había tomado. Flórez le mostraba las primeras pistas de Nigeria en un género nueva para él: el afrobeat.
Dejó las trompetas de “Te va a doler” por los ritmos más frescos de canciones como “Vive la Vida”, que hizo al lado de Bleesd, o “Alma”, junto con Kapo. El cartagenero ve estas colaboraciones como una de las principales estrategias para que su música se expanda a lugares como Estados Unidos, España O Perú, donde ya comienza a sonar. Sus primeros pininos en la búsqueda de un mercado alejado del picó.
Spotify aún lo sigue considerando un artista de champeta. Lo incluye en listas de reproducción del género y lo clasifica en como el tercer artista más escuchado en los últimos cinco años (cifras de 2024), con más de 52 millones de streams. En el picó ya suena tanto.
¿Cómo se ha sentido en esta transición al afrobeat?
Ha sido de bendición. Se han abierto muchas puertas y es un género en el cual me siento muy cómodo. La champeta que venía haciendo últimamente le metía un poco de afrobeat y un poco de champeta, entonces como una mezcla.
¿Pero ya se decidió abiertamente por el afrobeat?
Esa es la visión que queremos llevar, que este proyecto se vaya más internacional. Pienso que lo que hemos venido haciendo nos va a llevar a ese punto al que queremos llegar. Me considero un artista latino, entonces, ahorita mismo, estamos aprovechando el crecimiento que está teniendo este género, que para mucha gente es nuevo.
¿Cómo ha llegado a ese público nuevo?
Hemos hecho mucho trabajo, también las colaboraciones con Blessd y con Kapo. Ahorita mismo está saliendo mucho artista que le está apostando a este género, cada día salen más y más. Ha sido una oportunidad para muchos jóvenes que veníamos trabajando hace mucho tiempo. Vienen, cantan acá en Bogotá, en discotecas, y llenan.
¿El afro ha sido como un ‘refresh’?
Sí, el afro llegó a refrescar un poco todo. Ya había como una saturación de mucha música, entonces llega el afro como un género nuevo y la gente lo está asimilando y lo está tomando muy bien.
¿Cómo han sido los cambios en los sonidos?
Me gustan mucho los instrumentos en vivo. “Vive la vida” tiene el bajo en vivo, por ejemplo. No es normal en los géneros urbanos. A través de un computador no suena igual.
¿Siente que esa transición que está viviendo la champeta al afrobeat podría rezagarla?
La champeta tiene un público muy grande, entonces de perderse, no creo. Pero hay muchos géneros nuevos y cada vez van a seguir saliendo más géneros. Entonces obviamente la gente va a querer escuchar cosas nuevas y todo va cambiando un poco.
***
Zaider no es el único que está haciendo esta transición desde la champeta. Luister La Voz también es uno de ellos. Ha nacido una necesidad en algunos artistas de mezclarse con otros géneros que están sonando a nivel global para ganarse un espacio en el mercado internacional y no perderse en el circuito cerrado de los picós.
Zaide Junior Peralta Martínez, conocido musicalmente como Zaider, suena en alguno de estos sistemas de sonido típicos de Cartagena con sus canciones clásicas. Su hermano mayor, Jader Tremendo, es uno de los DJs más conocidos de la champeta y es la cara oficial del picó “El Imperio”, que es uno, como su nombre lo dice, que tiene más público en la ciudad.
El cantante viene del barrio popular El Reposo y fue apoyado por su hermano, quien lo ingresó al mundo de la champeta hace una década, cuando iniciaba a cantar en un estudio frente a su casa, donde un vecino, apodado como ‘El Monito’, quien le decía a la mamá que le prestaran atención al muchacho porque tenía el potencial. Lo mismo que tuvo que ver Kevin Flórez cuando le comenzó a mostrar los primeros temas de afrobeat, que apenas comenzaban a sonar en Cartagena.