Andrés Ramírez: “La felicidad es democrática: tú la eliges”

La felicidad no es un tema light, y Andrés Ramírez, el primer profesor de esta materia en Colombia da fé de ello. Él aborda este tema desde un punto de visa académico, el cual explica dentro de su asignatura.

Andrés Ramírez es el primer profesor de la felicidad en Colombia.Cortesía

¿Por qué abordar la felicidad desde una perspectiva democrática y como materia de estudio?

La felicidad es democratización, porque tú la eliges, y en la medida de esa responsabilidad tiene mayor control sobre tu vida. Desde ninguna perspectiva creería que podemos delegar nuestra decisión de ser felices en otro, y creo que por esa razón es democrática.

¿Qué circunstancias lo llevaron a querer convertirse en profesor de la felicidad?

Empecé a hablar de ella hace muchos años, sin embargo, nunca me imaginé estar en la docencia. Eso fue una invitación que representó muchos retos para mí, porque fui mal estudiante y nunca pensé que pudiera estar del otro lado y mucho menos que lo disfrutara tanto. La verdad, es que eso ha sido uno de los regalos de la vida y me ha demostrado que tú le escupes a la vida, lo que la vida te da. La vida te quita cosas y cuando tú haces bien las cosas, actúas desde el deber ser, desde asumir nuevamente responsabilidades, tu rol, tus oportunidades, la vida te va devolviendo cosas. A mí me echaron de CESA siendo estudiante y curiosamente tuve la oportunidad de ser el primer profesor de felicidad en Colombia en esa universidad.

¿Qué factores influyen en el ámbito laboral para que los empleados estén infelices?

Principalmente la decisión del empleado. Hemos visto que en entornos muy buenos la gente es muy infeliz y que en entornos no muy buenos la gente es muy feliz, entonces nuevamente esto no exime a la organización de la responsabilidad. La responsabilidad es como un deber ser que tiene la obligación de crear el mejor entorno posible. Pero que tenga el entono más saludable, el mejor diseño, no garantiza que las personas sean felices, pero eso es una decisión, esto es democrático: tú eliges ser feliz o infeliz, ambas opciones están ahí para ti.

¿Qué temas se tratan en el libro “La felicidad es un electrocardiograma”?

En este libro lo que pretendo es acompañar al lector a que descubra su propia definición, su propia trasformación a través de preguntas y de historias. Los seres humanos somos muy mediocres y mi experiencia es que, con muy poco esfuerzo, uno es mejor que muchos, porque vivimos en una mediocridad enorme. El libro tiene algunas posturas, algunas opiniones, para que cada persona pueda tomar una decisión distinta sobre sus vidas, no porque crea que está mal el mundo, no necesariamente, sino porque siempre debemos ser más felices y más felices no necesariamente implica menos emociones que se consideran negativas. Cada día lloro con más facilidad, pero amo de la misma forma, pero también amo con más facilidad.

¿Por qué las personas deberían leer “La felicidad es un electrocardiograma”?

Las personas no deberían leer algo que no les atraiga, algo que no resuene y que, por supuesto, uno de los planteamientos es que si usted no cree en la felicidad, dele una oportunidad. Pensaría que para los detractores de la felicidad es un buen libro, por lo mismo que no pretende ser concluyente, para los que han tomado la decisión puede ser una buena compañía. Creo que es un libro rico que se puede leer en desorden, es un texto corto, con lenguaje simple y, de alguna manera, eso puede ser un buen gancho para que las personas lo compren. No por ser simple deja de ser profundo.

¿Cómo toman los estudiantes de la Universidad del Rosario, la Sergio Arboleda y el CESA esta asignatura?

Pienso que es diferente cómo la toman al ingresar y al finalizar el curso. Muchos se inscriben porque les recomendaron la asignatura y porque les dijeron: “Vale la pena, hágalo”. Aún así no saben con qué se van a enfrentar, y lo que pasa al final es que deben hacerles frente a muchos cuestionamientos que van a cambiar su vida.

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