Barranquillera de cuna

Carolina Segebre se toma en serio el Carnaval

A tan solo tres meses de que se inicie la celebración, la actual Reina del Carnaval de Barranquilla tiene una agenda movida con su participación en la “Ruta de la alegría” y la grabación del video oficial del evento, en compañía de artistas como Checo Acosta, Eddie Herrera, Chelito de Castro y Mr. Black.

Para Carolina Segebre, llevar el nombre de Barranquilla representa una gran alegría. / Cortesía

¿Cuál es el énfasis del Carnaval de Barranquilla para 2019?

Será dedicado a Esthercita Forero, La novia de Barranquilla, y al cumplimiento de los primeros 50 años del Festival de Orquestas. Durante 2019 el eslogan será Pura alegría y estamos realizando una ruta por barrios de la capital del departamento del Atlántico coronando a sus reinas populares.

¿Qué es ser “cambambero” y de dónde proviene el término?

Esta palabra tiene su origen precisamente en una canción de Esthercita Forero, en la que describe al “cambambero” como una persona recochera, farolera, alguien que no se pierde ninguna fiesta; es aquel que usa su ropa colorida acompañada por su mochila.

¿Qué significa para usted ser reina en Barranquilla?

Es ser la representante de tu ciudad ante Colombia y el mundo. Implica convertirte en una especie de embajadora que se encarga de exponer nuestra fiesta en cada rincón. Es una alegría indescriptible poder llevar el nombre de Barranquilla por lo alto.

¿Proviene de una familia tradicionalmente carnavalera?

Mis papás sin darse cuenta me inculcaron la festividad. Todo surgió en la niñez. Mi padre era fiel seguidor de los artesanos y le gustaba apoyarlos. Para ese entonces, él me llevaba al municipio de Galapa, a casa del maestro José Llanos, quien fue Rey Momo del Carnaval de Barranquilla. Es decir, que desde pequeña estuve inmersa en esta celebración. A los 14 años conocí la Banda Departamental de Baranoa y junto a ellos comencé a asistir a la Batalla de Flores, participaba en sus eventos, bailaba con las niñas y, así, poco a poco, terminé siendo una “cambambera”.

¿Cuál es el secreto para conseguir la aprobación del público barranquillero?, ¿cómo se logra empatizar?

El cariño que la gente tiene conmigo es indescriptible, me siento muy agradecida con mi pueblo barranquillero por su alegría, entusiasmo, la manera en que me reciben a lo largo de los recorridos que realizo. Lo bueno de la Ruta de la alegría es que cada reina de los barrios concentra a toda la comunidad y, al final, me acogen con la mejor energía cuando llego. Es una manera de acercarse a la comunidad, y funciona.

Al final, ¿qué le dejan las reinas a una ciudad?

Más que dejarle, pienso que es un legado que uno debe ir formando, al que toca darle continuidad. El mío para la ciudad será este homenaje a Esthercita, y los proyectos en los que siempre tratamos de crear mayor conexión entre la reina y el pueblo.

 

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