El “Cholo” Valderrama; “Estoy seguro de que el joropo crecerá poco a poco”

El cantautor colombiano se presentará el 15 de septiembre en Villavicencio, en el marco de su campaña “Reconstruyendo querencias”.

Orlando el “Cholo” Valderrama, autor de temas como “Amor salvaje” y “Mi caballo y yo”, se presentará este 15 de septiembre en Villavicencio. Cristian Garavito - El Espectador

¿Qué verán los asistentes al concierto “Reconstruyendo querencias” este fin de semana?

Quiero aclarar, en primer lugar, que este es un concierto que se realizará en pro de los damnificados de Vichada. Convoqué a mis colegas y atendieron mi llamado de solidaridad, estaremos todos en tarima cantando para la gente que quiera aportar a la causa, y el dinero que se recoja irá directamente a una cuenta de la Unidad Nacional de Desastres, y son ellos los que se encargarán de llevar este dinero a las personas que lo necesitan.

¿Cuándo surgió esta iniciativa de “Reconstruyendo querencias”?

Fue por una imagen. Resulta que en el bulevar del río en Puerto Carreño hay una Virgen que mide más o menos siete metros, y una amiga fotógrafa que vive allí puso unas fotos de esa virgen en pleno invierno y cómo el agua le llegaba hasta el cuello. Después vi una imagen que puso un señor que vive en Puerto Carreño, donde aparecía registrado que el agua de ese río había llegado a los 18 metros, algo que nunca había pasado en la historia.

¿A quiénes convocó para este concierto?

Por Twitter le avisé a Wálter Silva, y a los dos minutos mis compadres Reinaldo Rojas, Carlos Rico, Susana Díaz, entre otros, se sumaron a la causa, luego la lista se estaba poniendo demasiado extensa, pero fue mucha la solidaridad por parte de los artistas llaneros. Incluso de Venezuela me llamaron varios artistas que estaban interesados en participar en esto, pero lastimosamente no se pudo por cuestiones de tiempo.

Este tipo de convocatorias funcionan mucho en las redes, ¿le han aportado igualmente a su música?

Claro que sí, y no solamente para mi música, creo que para la música de todos los artistas del Llano y de muchas regiones del folclor. Ha servido muchísimo, porque nosotros somos músicos independientes, no conozco a un solo artista llanero que pertenezca a una multinacional, porque seguramente no creen en nuestra música… pero al tener la herramienta de la internet, el streaming, el poder colgar una canción en la red y que la gente la escuche en cualquier parte del mundo es una gran ventaja.

Incluso usted ha hecho lanzamientos solamente en formato digital…

Actualmente no estoy sacando CD en físico, ahora todo lo tengo en digital, porque me conseguí por internet una compañía americana, hablé con ellos y me dijeron que les mandara mi música, que ellos se encargaban de hacerla sonar en todo el mundo. Y así ha sido, se han portado muy bien conmigo.

¿No le hace falta el disco en físico?

No, no me hace falta, porque no tuve las mejores experiencias. Lo digo porque a la gente ya casi no le gusta comprar CD, y menos de música llanera y folclórica. En algunos trabajos que hice, se quedaron bastantes sin vender y tocó botarlos a la basura. Y así es la vida, pero aprendí mucho de eso.

¿Siente que se mira por encima del hombro el folclor llanero? O en general al nacional.

Creo que en general. En el caso del vallenato, este ha dado pasos gigantes y además tiene un festival importantísimo, conocido a nivel internacional, configuras con mucho renombre y se ha proyectado más, pero si uno se pone a pensar, cuando se habla del bambuco, el pasillo, etc., están casi desaparecidos. Aprendí a través de los años que en las emisoras le ponen las canciones a uno un ratico, y hablan maravillas, pero después las botan al archivo y jamás las vuelven a poner. Eso hacen con el folclor.

¿Qué piensa usted del joropo en este momento?

El joropo está pasando por una época completamente nueva, ya la gente se dio cuenta de que existe, las academias de joropo que hay en Bogotá son inmensas, y gente “no llanera” también se anima a tocarlo y a escucharlo. Es un proceso, y estoy seguro de que crecerá poco a poco.

¿Piensa que los otros géneros folclóricos están más amenazados que el joropo?

Están mal, por ejemplo del folclor de Chocó, muchachos luchadores como Chocquibtown y Herencia de Timbiquí han logrado exteriorizar mucho lo que ese hermoso territorio tiene para dar, y el talento que tienen es indiscutible. Hay mucho folclor perdido, que está casi nulo, es duro, pero el mundo evoluciona y uno entiende que las multinacionales no tienen corazón, nos van enterrando poco a poco.

Después de sus graves complicaciones de salud, ¿cambió en algo su percepción de la vida y la música?

De la música no, pero de la vida sí, porque es una nueva oportunidad que me dio Dios, y trato de que los errores cometidos no vuelvan a suceder. Sé que soy débil, que no tengo la vida comprada y que la vida se puede ir en un segundo, por eso le pongo un poco más de empeño a mis sueños para poderlos realizar.