Julio Andrés Rozo habla de emprendimiento

“El mayor obstáculo es ser inmediatista”

El fundador de AISO-Academia de Innovación y autor de “30 cosas sobre emprendimiento que nadie me enseñó en la universidad”, cree que los errores son el mayor activo de quienes comienzan una empresa.

¿Por qué los primeros meses de un proyecto son los más duros para el emprendedor?

Es un momento en el que llegan muchas ideas y perderse en ellas puede ser nefasto. La proliferación de ideas impide que uno tenga un enfoque y tener un norte y una estrategia clara es fundamental para llevar un emprendimiento a buen puerto. El factor de éxito para un emprendedor es tener un plan de acción claro.

¿Qué tan complicado es innovar en el país?

El mayor activo que tiene un emprendedor, independientemente de que existan obstáculos, es la actitud. Viví mucho tiempo en Alemania y me di cuenta de que los colombianos somos mucho más innovadores y creativos que cualquiera, pero somos menos persistentes. En el primer desaliento tendemos a rendirnos. El mayor obstáculo del emprendedor es ser inmediatista.

¿El afán por recuperar la inversión puede dañar un emprendimiento?

Generar ingresos a corto plazo es complicado y más aún cuando tenemos una urgencia económica y nuestros esfuerzos no se traducen inmediatamente en dinero. Eso hace que muchos emprendedores tiren la toalla y que muy pocas empresas que lleguen al cuarto año de supervivencia. Hay que tener paciencia y no permitir que el afán nos haga perder el enfoque.

¿El emprendimiento es para todo el mundo?

Cualquier persona es capaz de crear empresa pero hay factores que condicionan el éxito de un proyectos. El debate sobre si los emprendedores nacen o se hacen está abierto pero considero que, aunque, se puede enseñar competencias gerenciales y de comunicación, también es muy importante la actitud y el liderazgo que son cosas que uno aprende paso a paso, capitalizando los errores que uno va cometiendo.

¿Cómo se evalúa si vale la pena invertir tiempo y dinero en un emprendimiento?

Los emprendedores suelen estar convencidos de que su idea es la más ganadora, pero cuando se enfrentan al mercado, puede que se encuentren con otra realidad. Hay que buscar formas de hacer pruebas de producto para no poner en riesgo ni los recursos ni la reputación del emprendedor.

¿Por qué es tan importante la reputación en el mundo del emprendimiento?

Lo que hace que un producto o un servicio tenga fuerza es su marca. Las marcas tienen peso en la medida en que tengan una buena reputación. Si la gente confía en tu marca van a comprar tus productos y servicios y por eso, tratar de tomar decisiones, cuidar la reputación tomando decisiones responsables es fundamental para conservar para cualquier emprendedor.

¿Qué no enseñan las universidades a los emprendedores?

El emprendimiento es el arte de gestionar las emociones de cualquier persona, el arte de comunicar de manera efectiva y generar relaciones con otras personas para cumplir un objetivo. En las universidades enseñan fórmulas gerenciales, pero se olvidan de qué se hace con personas de carne y hueso y, por lo tanto, también hay que aprender a manejar el factor emocional.

¿Cuál fue el proceso de realización del libro?

Tomé situaciones de mi vida como emprendedor y analicé los motivos por los cuales las cosas habían o no funcionado. Era una reflexión autocrítica en la que mis errores se volvieron consejos. El libro refleja los errores que he cometido como emprendedor y esos son los mayores logros o activos que he adquirido a lo largo de mi carrera.

Fundó una academia de emprendimiento. ¿Por qué se enfocan en la sostenibilidad?

Nuestro gran reto a nivel global es el cambio climático y hacen falta no sólo personas que piensen soluciones, sino también que sean capaces de ejecutar esas soluciones. Los emprendedores de nuestra época están llamados a crear productos y servicios que eviten los impactos ambientales negativos y que transformen los hábitos de consumo y producción.

¿Qué lo llevó a optar por el emprendimiento?

Nunca me gustó estar limitado por un horario de trabajo y, además, siempre me obsesionó la posibilidad de sacar adelante mis propias ideas y tener autonomía sobre las estrategias que quiero seguir para alcanzar mis metas.

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