Es Santiago en “Sin senos sí hay paraíso: El regreso”, de Caracol Televisión

Roberto Manrique: el actor que fue feliz en medio de la muerte

Al ecuatoriano le marcó la partida de su padre, sin embargo está tranquilo porque el proceso se vivió con mucha paz. Su familia se convirtió en el pilar de su vida.

Roberto Manrique estudió Publicidad y Comunicación Social. / Cortesía Caracol Televisión

¿Cuál es el momento más feliz de su vida?

Esto puede sonar un poco extraño. Mi padre murió hace 12 años y el proceso de su partida duró cinco. Fue algo que estuvo bañado de situaciones duras, pero también de regalos de la vida. Tuve hermosos momentos de conexión con él y su partida fue feliz.

¿Qué recuerda?

Él ya estaba dormido, en terapia intensiva, pero no inconsciente. Unas horas antes de que partiera, mi hermana y yo jugábamos a quién le subía más los signos vitales que registraba la máquina a su lado, susurrándole cosas positivas al oído. Su muerte fue sentir la tranquilidad de decirle al oído “puedes irte en paz, puedes estar tranquilo de que has hecho tu trabajo bien y que estamos agradecidos con lo que hemos aprendido. Nos dejas fortalecidos”. Creo que lo que lo hace uno de los momentos más felices es justamente que no fue tan triste como normalmente podría ser la muerte, gracias al maravilloso trabajo que él hizo con nosotros.

¿Qué hacía su papá?

Él era cardiólogo, tenía vocación hacia la sanación. Tenía una mano mágica que me curaba de todo. A mí me daba un dolor de barriga en la noche y él me curaba sobando mi panza.

¿Cómo ha sido el apoyo de su mamá en su carrera?

Mi mamá es un pilar, un polo a tierra para todos los hijos. Para mí lo ha sido en mi carrera y en cada área de mi vida, porque es una mujer íntegra en niveles admirables, es una mujer que te lleva a la religión con equilibrio, aceptación y comprensión. Es la persona que se sienta a hacerme las preguntas incómodas que ponen a prueba en dónde estoy parado y cuáles son mis valores.

¿Y sus hermanos qué significan para usted?

Son otro polo a tierra. Me hicieron tío a los ocho años. Yo era el menor por muchos años de diferencia y cuando era pequeño empezaron a venir como conejos un montón de niños. Me di cuenta de que era un tío cool, pero no el rey de la casa. Al final, ellos llenaron el hogar de alegría.

¿Cuál fue el proceso de Santiago, su personaje en “Sin tetas sí hay paraíso”?

Santi ha sido un placer de principio a fin. Desde el primer momento en que se me convocó a casting había una cierta sensación de pertenencia con el personaje. Los castings en general tienen un nivel de nervios. No importa cuántos lleves o en qué momento de tu carrera estés, siempre te tensionas en alguna medida. Me sentí como pez en el agua, como si él ya habitase dentro de mí. Fue muy agradable toda la experiencia. A los cuatro o cinco días me llamaron a decir que el personaje era mío, como si realmente estuviese esperando por mí.

¿Qué veremos de él?

Luego de ver a ese hombre que todos quieren y que es fácil de apreciar, vendrán retos. Se pondrá a prueba su carácter y veremos más lados de su personalidad que no necesariamente son tan bonitos. Mostrará sus inseguridades, sus dudas, e incluso su tendencia a la manipulación por defender lo que más ama.

¿Cómo ha sido su trayectoria en Colombia?

Colombia me dio grandes oportunidades y mi proyección internacional y grandes retos y dificultades. Los dos primeros años recibí muchos “no”. Me vine de ceros y me demoré en arrancar. Ese tiempo fue maraviloso, me convirtieron en adulto, me hicieron valorar las cosas y desarrollar habilidades.

¿Cuál es ese tipo de personaje que más le gusta?

A mí me agrada el cambio. No es un tipo de personaje, sino el que sea lo más diferente al anterior. Me gusta la novedad, estoy constantemente en busca de retos y de salir de la zona de confort. El cambio de personajes genera eso.