“Antes de ser periodista fui hincha”: Melissa Martínez

La presentadora asegura que lo más significativo de haber trabajado en medios regionales fue haber desarrollado la recursividad. Cree que el fútbol hace parte fundamental de su vida, aunque considera que se destaca más analizándolo que practicándolo.

Melissa Martínez estudió comunicación, con énfasis en política y economía, en la Universidad Autónoma del Caribe, en Barranquilla. / Cristian Garavito
Melissa Martínez estudió comunicación, con énfasis en política y economía, en la Universidad Autónoma del Caribe, en Barranquilla. / Cristian Garavito

¿Cómo fue su infancia?

Alegre, porque soy de Soledad, Atlántico, y criada en Barranquilla. Creo que todas mis raíces son arraigadas a la butifarra y a todo lo que tenga que ver con esa zona del país. Soy una mezcla entre el río Magdalena y el mar. Así como ese cruce, soy más o menos yo. Cogí mi primer micrófono cuando tenía cinco años, para presentar un acto cívico que fue como mi debut en esto que hago, que son los medios de comunicación.

¿Qué representó para usted Édgar Perea?

Fue mi referente. Era auténtico, audaz, versátil, polémico, y aunque no manejo ese último componente, los anteriores sí intento representarlos. Dentro del campo deportivo él era el que más brillaba y es porque como él no hay dos y en esencia era maravilloso. Yo tenía 18 años cuando lo conocí, en una charla donde también conocí a Roland Polo, el intermediario entre él y yo, que realmente me dio la primera oportunidad de trabajar en su emisora. Édgar Perea para mí ha sido el mejor narrador latinoamericano de la historia, porque tuvo la posibilidad de narrar las disciplinas que a mí me gustan: boxeo, béisbol y fútbol.

¿Continúa con esas pasiones?

Sí claro, creo que con el tiempo le he metido un poco de análisis, pero en los inicios, en donde todavía vivía como hincha cada partido y cada juego era maravilloso.

¿De dónde viene su pasión por el Júnior?

Antes de ser periodista fui hincha. Habitualmente los periodistas deportivos nos acercamos primero a una disciplina y luego al periodismo, porque hay un amor a la cancha y a los escenarios. En mi caso, cuando me gusta una disciplina, la llevo a lo que es toda mi vida y eso me pasa con el deporte, no siendo buena para practicarlo, pero sí con alguna facilidad para comprenderlo.

¿Qué fue lo más valioso de haber pasado por los canales regionales?

La recursividad, es lo que siempre le digo a las personas que trabajan en pequeñas redacciones, porque es allá donde uno aprende a trabajar con poco. Cuando se trabaja en un espacio donde no hay muchas herramientas, se trabaja con las uñas, pero cuando uno llega luego a un canal como RCN, donde todo está servido y hay decenas de herramientas, puede desarrollar mejor su trabajo, se puede aprovechar todo al máximo.

¿Cómo pasó de corresponsal deportiva a patrullera nacional?

Fui más o menos dos años corresponsal de deportes fin de semana. Había pasado por los canales regionales y estando en RCN, María Clara Ospina consideró que tenía algunas características para hacer un proyecto nuevo que era la patrullera nacional RCN. Me dio duro, porque lo mío es el periodismo deportivo, pero ante la posibilidad supe que no la podía dejar pasar y fue un momento maravilloso porque conocí más del 50 % de la geografía nacional y fui a lugares que jamás pensé que podía conocer y además me llené de amigos en todo el país. En verdad eso no hay forma de pagarlo, pienso que en ese instante la inestabilidad en la casa fue compensada con la cantidad de cosas que pude vivir por fuera.

Qué tan difícil fue tener que instalarse en Bogotá?

Al comienzo fue complejo sobre todo porque tenía un frío impresionante. Dure muchos meses aclimatándome, pero después de la primera vez que estuve en el set, en septiembre de 2012,sentí la satisfacción de lograr estar donde quería.

Hubo controversia por uno de sus comentarios en el partido en el que Júnior le ganó a Millonarios en la Liga Águila, la temporada pasada. ¿Cómo evalúa hoy la situación que se generó?

Es un tema de interpretación, los hinchas de Júnior lo tomaron como premonitorio, en cambio los hinchas de millonarios me trataron de bruja, es una cuestión de equilibrio. Luego intenté explicarlo en redes sociales y fue la foto más comentada que he tenido, la del compromiso de ese día de Millonarios-Júnior. Les expliqué que era un dato estadístico que había llevado y había sacado a colación en ese momento. No era un tema de libreto, porque no existe en las transmisiones, pero sí un manual de ruta y sirve para dar un aporte como: “Ojo, ya Júnior lo hizo contra Nacional, puede hacerlo nuevamente”.

¿Cuál es su preparación para un partido?

Dedico medio día de mi descanso para preparar los partidos. Hago una plantilla con cada uno de los convocados, que habitualmente son 18, en la que incluyo habilidad, tacto, talla, equipos, minutos jugados, por dónde han pasado, características de juego, goles y amonestaciones. Siempre amerita al menos 20 minutos para cada uno de los jugadores para preparar además nombre de dónde nacieron y alguna referencia personal, si tuvieron familiares futbolistas, si tienen algún pasado reciente en la selección. Es una investigación que ni siquiera se utiliza en todas las transmisiones, pero queda en el conocimiento para cuando uno puede dar un análisis ya tiene la posibilidad de sustentar con argumentos. Por cuestión de respeto, uno no puede ir a un partido sin saber quién está jugando.

¿Qué significa Dios para su vida?

Soy una mujer de fe, me crié en una familia donde mi mamá es muy dada a la teología y mi papá es muy religioso y amante de las imágenes, pero ambos me han enseñado que hay que creer en algo a lo que aferrarme, alguien a quien llamar siempre. Ellos dos me han llevado a creer que todo lo que me ha pasado tiene que ver mucho con que creo que alguien me está dando la mano, y pues mi abuela María, que creo que es mi ángel en el cielo.

¿Cómo terminó incursionando en la parte empresarial?

Tuve varios intentos con joyería y otras cosas antes de iniciar esta fase. Primero trabajé con talleres pequeños haciendo las cinturillas, que fue lo primero que llegó a We Fit, la marca, que tenemos con mi esposo, Juan Camilo Díaz. Luego seguimos con productos deportivos y nos dimos cuenta de que son muy costosos, entonces trajimos un producto (reloj), útil para la medición en esta onda fitness, a un bajo precio.

¿Han pensado en otras cosas?

Sí, en esto hay que ir innovando al ritmo del mercado y hemos pensado en una línea que vaya con las cinturillas y en eso estamos, obviamente con la asesoría en este caso del Invima.

¿Cuánto tiempo dedica a hacer ejercicio?

No tengo una rutina muy compleja. Mi día comienza a las 3:30 a.m., porque lunes, martes y miércoles estoy en la primera emisión del noticiero y a las cuatro tengo que estar en el canal. A las 2:00 p.m., con la fuerza que me queda, hago spinning en mi casa y lo complemento con una buena alimentación para mantenerme en un peso, porque por mi contextura tiendo a subir. Mantenerme es importante y el resto es ganancia.

¿Por qué se hizo el baipás gástrico?

Por salud principalmente. La obesidad deteriora, sin importar la edad. Más que un tema estético, era un tema emocional. Sentía que tenía que hacer cosas por mi salud, porque me sentía fatigada y que no podía caminar.

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