Kevin Flórez y “La ópera”

El artista cartagenero está promocionando el primer sencillo de su álbum “La supremacía”, producción que mezcla ritmos africanos.

Kevin Flórez lleva cinco años mezclando dancehall y hip-hop con la champeta. / Archivo particular

Después de haber lanzado el tema “La ópera”, ¿cómo le ha ido con la promoción de este sencillo?

Excelente. Estoy tratando de que esto no pare, sino que siga. La champeta es un género que tiene que seguir, porque es del folclor colombiano, de nosotros, de la Costa, de Cartagena, y prácticamente ya no de Cartagena, sino nacional. Es como el vallenato: hace parte de la historia musical de Colombia.

Incluso, con mucha tradición, como el vallenato o la cumbia...

Todo va ligado a la afrocolombianidad. Nuestro baile, el palenque, todo nace de la madre África, todo nace mucho antes, y esto es de nosotros. El palenque hace parte de la historia de la champeta.

¿El palenque como San Basilio o como género?

El palenque como San Basilio, porque todo empezó al sur de Cartagena. Los primeros artistas, como Sayayín, Afinadito y Mr Black, salieron de los barrios más populares, pero con la entrada del reguetón, en 2001, la champeta se convirtió en algo regional, porque la gente se confundió entre los dos géneros. Además, el reguetón entró con fuerza en otros países.

¿Qué diferencias encuentra entre la champeta de finales de los años 90 y la de ahora?

No hay muchas, pero ahora fusionan ritmos como el dance hall y el hiphop, y rapean más. Llevo cinco años cantando y considero que el género ha cambiado para competir con el mercado internacional. La diferencia es el ritmo, porque hay una champeta criolla y una champeta urbana, que es la nueva era de este género.

¿Notó algún cambio cuando abandonó el hiphop, el reggae y el dance hall para enfocarse en la champeta?

Claro. Tenía un público pequeño que me apoyaba, pero infortunadamente en 2010 tuve una pausa que me llevó al merengue urbano y a la mezcla de otros géneros, que la gente no lograba comprender. Gracias a Dios hubo una canción, No hay amor, que fue éxito nacional y ocupó los primeros lugares de las emisoras de la Costa.

El tema “La invité a bailar” fue todo un éxito. ¿Qué sentimientos le genera esta canción hoy en día?

Es un sentimiento muy bonito. Lo grabé en mi estudio con unas máquinas que aún conservo, porque fueron obsequios que mi papá me hizo con el poco dinero que tenía cuando se retiró de la empresa. Muchas de las canciones que fueron éxito nacieron allí.

Y en estos tiempos de fusiones y mezclas, su canción “La ópera” también trabaja esas mezclas. ¿Cómo es la historia de “La ópera”?

Fue una idea de mi papá. Cada vez que llegábamos a una ciudad de mujeres bellas él decía que debíamos hacer una canción que se llamará La ópera, pero con doble sentido, o sea, en alusión a las mujeres que se operan para verse más bellas y voluptuosas. Además, como soy violinista y siempre me ha gustado la ópera, decidimos introducirla al inicio y al final de la canción.

¿Qué tanto se va a parecer el disco “La supremacía” al sencillo? ¿Es un adelanto de lo que vamos a encontrar en cuanto a sonidos?

Es un álbum muy fresco, para todo tipo de público. Es una combinación de ritmos africanos. En él hay varios artistas como Stanley Jackson, Nicky Jam y DJ Zafa, de Alemania. Todo lo produje yo, son ideas mías y de mi familia, quienes también me apoyan mucho.

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