Un monstruo en edad madura

El fundador de la exitosa banda de rock recopila detalles inéditos de su historia musical, en una obra escrita por Rafael González. Considera que la honestidad es una de las claves que lo mantiene vigente.

El paisa Elkin Ramírez ha sido influenciado por la música clásica en su carrera. / Javier Gómez - Santalupe Imagen

¿Qué lo motivó a hacer un libro sobre Kraken?

Hace dos años, Felipe Muñoz me propuso escribir un libro sobre la banda y le delegó esta tarea al periodista investigador Rafael González, quien me entrevistó y contactó a las personas que él creyó que tenían relevancia en las diferentes etapas de Kraken.

El libro está dividido en tres capítulos, uno por cada década, ¿cómo fue el proceso que realizaron para reunir toda su historia?

Rafael fue hilando todo el contenido del libro a medida que se iba desarrollando la historia que le contaba. Él buscó la manera de verificar mis anécdotas y encajó todas las piezas sin perder la redacción. Además, se apoyó en las fotografías de mi archivo personal para poder hacer un libro que no solamente tuviera textos, sino que contara una historia a través de las imágenes.

¿De qué manera ha acogido su público el libro?

Para ellos fue impactante poder tener una documentación muy certera, cercana y fidedigna de parte de muchos exintegrantes y el líder de la banda. Nos han manifestado su agradecimiento por facilitarles la oportunidad de tener un documento histórico que, como dicen ellos, aporta a la historia del rock nacional y el rock latinoamericano.

Un relato del libro que sus fans no conozcan.

En el libro se habla del proyecto Kraken Filarmónico, de cuando llegué a vivir a Bogotá y busqué una nueva alineación de músicos para este proyecto. La gente no se imagina cómo fue el proceso, ellos solo vieron los resultados.

En estos 30 años han pasado por Kraken varios músicos, ¿bajo qué criterio los elige?

Inicialmente es una actitud que va de la mano con la seriedad, el compromiso, la convicción, el conocimiento, respeto y amor por lo que hacen, porque hay que asumir el reto de tener una gran fanaticada que merece nuestro cariño y nuestro respeto.

¿Cuál ha sido la clave para mantenerse 30 años en la escena del rock?

Creo que la honestidad ha sido muy importante y escuchar a las personas que te aconsejan y que están a tu lado.

¿Qué lo incentivó a escribir y cantar música con un alto contenido social?

Creo que la parte intelectual y el contenido es muy importante, porque cuando se está tratando realmente de un proyecto artístico hay que tener un mensaje, una intención y un concepto, esto nos permite reflexionar e invitar a la gente a la vida, a la libertad, a la identidad latinoamericana.

Desde los años 80 su banda ha ido evolucionando, ¿cuál ha sido el cambio que más le ha costado entender?

Innegablemente que no estamos en los 80 a nivel de producción artística y sonido, pero Kraken a lo largo de toda esta transición y toda esta decantación del concepto se ha vuelto cada vez más maduro y más creíble.

Ha manifestado que el rock nacional y latinoamericano tiene algunas falencias, ¿cuáles son?

El facilismo, el afán por buscar protagonismo o unos aplausos a través de la inmediatez. Además, no hay inversiones creíbles, nadie ha tenido en cuenta el rock como una empresa real que aporta y genera beneficios económicos a muchas personas. Y que desafortunadamente nos toca trabajar como islotes en donde cada uno hace su esfuerzo. No hemos logrado tener una unión de respeto y camaradería entre todos los músicos.

Kraken también ha estado presente en tres generaciones, ¿ha cambiado la respuesta de su público?

La generación que comenzó con nosotros, está en una edad en la que no son solamente espectadores de la agrupación, ahora son personas que ven la vida de una manera un poco más acentuada y eso se lo transmiten a sus hijos y a sus conocidos. Esto ha ido abonando en los noventa y hasta la actualidad hay mucha gente que reconoce el trabajo que se ha hecho.

Aprendió música por sus propios medios, ¿qué estrategias usó?

La música, como todas las disciplinas, requiere de consagración, estudio y lectura, en ningún momento he pretendido inventar música, es solo que hay que aprender a escucharla para apreciarla como un baluarte, así que hay que tener convicción, autodisciplina, autoanálisis y crecimiento personal.

A sus 16 años uno de sus amigos le enseñó un casete de la banda Led Zeppelin, ¿cómo cambió esta agrupación su vida?

Me impactó bastante, porque sus líricas no eran convencionales y lo exponen de una manera que se puede lograr fácilmente. Ahí empecé a entender las características que tiene el rock and roll.

¿Cuál es el mejor momento para componer una canción de rock?

No hay que esperar que sea un buen momento, las canciones hay que vivirlas.

¿Qué concierto de Kraken lo ha marcado?

Me remitiré al presente y son tres filarmónicos realizados en Bogotá, en el teatro Jorge Eliécer Gaitán, para iniciar la celebración de nuestra gira “Kraken 30 años”.

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