Yaco Monti: "El amor no me trató bien"

El cantautor argentino se presenta este jueves por la noche en Bogotá, junto con los grandes baladistas Elio Roca, Heleno, El Greco, Silvana di Lorenzo y Bárbara Bourse en el Royal Center.

¿De dónde sale su nombre artístico Yaco Monti?

De la Biblia. Yacomo figura allí y mi mamá es Monti, por eso lo elegí.

¿Cómo es eso de que fue electricista de aviones?

En San Luis se podía ser maestro o estudiar en la Fuerza Aérea. Maestro no quería ser. Me gustaban las motos, entonces fui a la escuela militar.

¿Cómo definiría el romanticismo?

Es la parte definitivamente en que el hombre y la mujer consolidan todos sus sueños y sus esperanzas. Lo que pasa es que también implica al dolor.

¿Qué hace a un verdadero intérprete?

No parecerse a nadie, tener una hermosa canción y una gran voz que transmita vida.

¿Por qué la música de los 60 aún sigue tan vigente?

Lo que pasa es que las máquinas no pueden reemplazar a los violines, a las letras de amor maravillosas ni a los grandes intérpretes como Leonardo Favio, Leo Dan, Yaco Monti o los Iracundos, esa música es inolvidable.

¿Qué se perdió en estas cuatro décadas?

Hay una mediocridad total en los productos de los nuevos cantantes románticos, hacen cosas pasajeras, su música es endeble y a sus voces les falta sangre.

¿De qué lugar de su corazón nacieron sus letras?

El amor no me trató bien. Todas mis canciones, como Está dormida, Qué tienen tus ojos o Un adiós en tu partida, son reflejos de amores ausentes.

¿Qué cuidados tiene con su voz?

Ya no soy un jovencito, cuando vine la primera vez a Colombia tenía 23… ya tengo más. Me cuido de los cambios del clima, que me afectan un poco. Quizá ya no cante con la misma intensidad, pero sí con la misma pasión.

¿Nació cantante?

Como el gaucho Martín Fierro: ‘Desde el vientre de mi madre, vine a este mundo a cantar’. A los seis lloraba por tener una guitarra. Canté siempre, desde pequeño ideé a Yaco Monti. Lo compuse. Por eso no me parezco a nadie.

¿Y Yaco Monti volvió a San Luis?

Siempre vuelvo, allí tengo una casita al lado del cerro.

Cantará junto con otros grandes baladistas. ¿Qué canción espera escuchar de Silvana di Lorenzo?

Me muero por estar contigo.

¿De Bárbara Bourse (Bárbara y Dick)?

Ámame.

¿De Elio Roca?

Yo quiero dibujarte.

¿De Heleno?

No son palabritas.

¿Y de El Greco?

Alza tu copa.

¿Qué permitió que Argentina engendrara a grandes de la música romántica?

Fue una época maravillosa que explotó después de Los Beatles, quienes influyeron mucho en nosotros, empezando por la moda. De allí aparecieron artistas en España, México, Argentina... fue una época de grandes creativos de la industria discográfica. El viento no se puede atajar con las manos y, cuando aparece una canción hermosa, siempre existe la posibilidad de que trascienda.

¿Qué le ha traído Youtube a su negocio discográfico?

Sin comprar mi música todos pueden tener acceso a ella. Es triste como artista encontrar que más de 2.000 personas han grabado tus obras y que no has recibido nada a cambio. Debo reclamar lo que me pertenece, porque la música es un producto creativo que merece ser valorado.

Algún público que lo haya cautivado.

Recuerdo mucho cuando volví de París y no había visitado Colombia. Salí del hotel Tequendama y no pude llegar a la Avenida 19 por donde quería caminar. La gente no me dejaba. Allí conocí el éxito. Colombia, Chile y Ecuador… países inolvidables.

¿Qué le trajeron a Yaco Monti los amores desesperados?

Mucha pena, mucha ausencia, mucha desesperanza, tengo tres hijos, pero nunca me casé… Algún día creo que sacaré la cabeza por la ventana y llegará esa persona.

¿Con cuál canción guarda una relación especial?

Puedo cantarlas todas, pero cuando aparece Qué tienen tus ojos, me pasan cosas que no puedo explicar. A veces me dan ganas de ponerme a llorar, pero no puedo hacerlo en el escenario. El ser humano puede conseguir castillos inmensos, pero la sensación de un artista en un escenario frente a miles que te escuchan, te aplauden y no te olvidan, es incomparable.

¿Y de quién eran esos ‘ojos’ que enloquecieron a sus fanáticos?

Tenía 20 años y vivía en San Luis, eran los ojos grandes de mi primera novia, quien un día me dijo que no me quería más.