Alma en movimiento: bailes que cambian vidas

Bancolombia y el Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo han demostrado el poder transformador de la cultura. El proyecto de ballet Alma en Movimiento es muestra de ello.

“La danza es el lenguaje del alma. Es comunicación y por eso el gran reto es hablar claramente, hermosamente y con certeza”. Con esta definición Martha Graham, bailarina, coreógrafa norteamericana y precursora de la danza contemporánea no solo le puso una vara muy alta a quienes sueñan con dedicar su vida a este arte, sino a las instituciones encargadas de promover la cultura y a la sociedad, responsable de no restarle importancia a este tipo de manifestaciones.
 
Sin embargo, en países como el nuestro, en donde la inequidad social vuelca la atención del Estado en resolver otro tipo de problemáticas, la promoción de las artes escénicas y de la danza en especial ha pasado a un segundo plano; ignorando que se trata de una manifestación cultural que contribuye  a la construcción del tejido social y que promueve valores como la disciplina, el respeto y la inclusión.
 
Buscando romper con este círculo, Bancolombia y el Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo sellaron hace cinco años una poderosa alianza que le ha permitido a casi un millón de colombianos disfrutar de unas 750 funciones. También hizo posible la realización de dos festivales internacionales de música —uno en homenaje a Beethoven y otro a Mozart—, con más 63 conciertos, 17 fueron gratuitos, que disfrutaron por lo menos 30 mil asistentes. Y le dio vida al proyecto Alma en Mov i m i e n t o. “Se trata de un esfuerzo por generar oportunidades a través de la cultura y ofrecerles la posibilidad a varios jóvenes talentos colombianos, de todas partes del país, de llegar a pertenecer a un cuerpo de danza”, explica Antonia Bonilla, vocera del Teatro Mayor.
 
Valentina Fory y Juan Fernando Morales, beneficiarios de esta iniciativa, no ocultan su emoción por lo que les ha sucedido. Él abandonó sus estudios de química para dedicarse a lo que realmente lo apasiona y ella se arriesgó a venirse desde Jamundí, Valle, a Bogotá para cumplir su sueño. “Somos un grupo de bailarines con hambre de bailar”, puntualizó Valentina. (Leer: Para dedicarse a la danza en Colombia hay que tener pantalones y enaguas bien puestos)
 
Alma en Movimiento, sin embargo, es mucho más que un proyecto de baile. Por un lado, a través de este programa se realiza una temporada anual de danza con las mejores compañías del mundo. Este año, por ejemplo, se han presentado en el Teatro Mayor Víctor Ullate, de España; Non Gravity, de Italia; el Ballet Nacional Folclórico de México y entre octubre y diciembre estarán el Ballet de Leipzig, la española Maria Pagés, el Ballet de Santiago de Chile y Sankofa de Colombia.
 
También incluye un programa de profesionalización, dirigido a jóvenes entre 16 y 28 años, que funciona gracias a las becas Bancolombia y cuenta con el apoyo de Idartes y el Ministerio de Cultura, del que hacen parte Valentina y Juan Fernando. Comenzó en julio de 2015 con 10 talentos nacionales que reciben diariamente seis horas de clase y talleres semanales. A lo anterior se suman un semillero para menores de edad entre los ocho y 16 años, que tiene como objetivo el fortalecimiento de las escuelas de danza; y una iniciativa bautizada Artistas enseñando, orientada a mejorar el rendimiento académico de los estudiantes en el aula, a través de una aproximación a las artes escénicas.
 
Finalmente está Teatro Digital. Una ambiciosa apuesta por llevar la cultura a todos los rincones del país, por sensibilizar y formar a la ciudadanía. Se implementó desde 2014 y consiste en la transmisión en vivo, y de manera gratuita, de las mejores funciones del Teatro Mayor y de contenidos educativos que giran alrededor de las artes escénicas. El año pasado, más de 33 mil personas se conectaron para disfrutar de 10 funciones y el desafío es aumentar la difusión de estas puestas en escena para garantizar que haya teatro para todos.
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