Javier Bardem, en problemas por su participación política

Es criticado por opinar sobre temas de España. La prensa marroquí lo tachó recientemente de 'stripper fracasado y actor acomplejado'.

El actor español Javier Bardem. Bang Showbiz.

Aunque Carlos y Javier Bardem podrían ocupar titulares por su primera participación conjunta en una película que se estrena próximamente, 'Alacrán enamorado', su activismo político y su implicación en las protestas sociales que afectan al gobierno de España siempre acaban por centrar el interés mediático.

A pesar de que esta tendencia les ha valido feroces críticas desde algunos sectores de la derecha política, el mayor de los hermanos (Carlos) reivindica el derecho de la familia Bardem a expresarse como cualquier otro ciudadano, e insiste en que, si la figura de su hermano Javier es tan controvertida a nivel político, es porque algunos periodistas y políticos lo utilizan como cabeza de turco para desviar la atención de sus propias controversias.

"En este país existe el extraño prejuicio de que los actores no pueden hablar nada más que de su trabajo. En otros países esto no pasa, porque los actores no dejamos de ser ciudadanos. Yo no soy mi oficio, soy un ciudadano que trabaja como actor y, antes que eso, soy un ciudadano más. Pero a muchos periódicos no les interesa que hablemos, por eso vivimos una especie de linchamiento mediático que nunca va a destacar los logros interpretativos de mi hermano [Javier Bardem] cuando gana premios en todo el mundo y se lo dedica a los españoles", confesó Carlos Bardem en la edición española de la revista Vanity Fair.

El hermano del oscarizado intérprete también acusa a ciertos sectores de la prensa conservadora de tratar de minar la reputación del famoso clan de actores a través de mentiras y falsas conjeturas, una situación que ha generado con los años que los Bardem hayan desarrollado una tensa relación con los medios que llegó a su punto álgido con la publicación de los contratiempos económicos que vivía su restaurante familiar, 'La Bardemcilla' -negocio que recientemente se vio obligado a cerrar sus puertas.

Sin embargo, la mayoría de las controversias mediáticas que deben soportar Carlos y Javier Bardem están relacionadas con su oposición pública a los gobiernos conservadores que han llegado al poder en España y, aunque el hermano mayor reconoce que cada vez se abstraen mejor de las críticas infundadas, no puede evitar criticar duramente a aquellos que tratan de "culpar" a su hermano Javier de todo lo que ocurre.

"A ver, estamos muy acostumbrados a que algunos periodistas traten de hundir nuestra imagen, hace mucho que ocurren estas cosas. Ellos todavía siguen pensando que al gobierno de Aznar lo derribaron los actores del 'No a la Guerra' [movimiento de protesta contra la guerra de Irak que encabezó la familia Bardem] y, aunque eso no es así, muchos prefieren decir que la culpa de todo es de Javier Bardem. Y lo peor es que hay mucha gente que se lo cree. Hay momentos en que te quedas atónito por la falta de refinamiento que tienen estos medios a la hora de atacar: se inventan cosas, directamente ponen lo que les da la gana. Y si tú te dedicas a estar todo el día desmintiendo cosas, al final vivirías solo para eso", se defendió.

Pero Javier Bardem no solo tiene problemas con la prensa española, pues la marroquí lo tachó recientemente de 'stripper fracasado y actor acomplejado'. El artista también defiende la independencia de la excolonia española de la dominación marroquí, mientras que la posición oficial del reino alauí que insiste en que el territorio saharaui forma parte de su soberanía.

Por eso, buena parte de la población de Marruecos siente irritación contra el intérprete, algo que se notó bastante tras el estreno del documental 'Hijos de las Nubes', en el que Javier Bardem identifica sin reservas al gobierno del país con una opresora dictadura contra el pueblo saharaui. La repercusión mediática que han tenido las acusaciones de la estrella de Hollywood ha llegado en toda su magnitud a los medios del reino africano, de entre los cuales alguno no ha dudado en contestar al actor a base de insultos, descalificaciones y una intensa campaña de desprestigio.

"Javier Bardem es básicamente un stripper fracasado y un actor acomplejado que ha metido sus narices en un asunto interno de la política marroquí para buscar notoriedad y llevarse una patada en el culo de esas que tanto le gustan. No tiene ninguna vergüenza en escupir sus mentiras sobre un asunto del que no tiene ni la menor idea, y demuestra que no es más que un español bobo y con tendencia a la degeneración. Su documental es un trabajo pretencioso, lacrimógeno y una farsa que solo es comparable a la propaganda soviética o de la antigua España fascista. En el fondo es un intento vano de deshonrar a su país vecino [Marruecos], que es noble e indefenso", dijo el periodista M. Azayi (premiado en una ocasión por el British Council del Reino Unido y residente en Nueva York) en su columna semanal del portal informativo Morocco Newsboard.

A pesar de que las críticas recaen exclusivamente en la figura de Javier Bardem, el columnista demuestra sentir cierta animadversión hacia las estrellas de Hollywood en general, ya que en su opinión los intérpretes famosos se ven "obligados" por su vanidad y su condición de modelos de conducta a elegir "al azar" alguna supuesta causa noble por la que luchar. Sin embargo, según el satírico periodista, el español amenaza con sumir a su gremio profesional en los tiempos oscuros en los que los actores eran considerados "vividores en los que no se puede confiar", y además compara el documental del intérprete con las técnicas de propaganda del exdictador Francisco Franco, a pesar de que el esposo de Penélope Cruz siempre se ha destacado por sus convicciones políticas de izquierda.

"Este sensiblero artista quiere seguir los pasos de otras estrellas como George Clooney y Jane Fonda, que escogen un país al azar para luchar por causas imposibles que satisfacen su vanidad. En este caso, Bardem no ha tenido reparo en falsificar todo tipo de datos para así presentarse ante el público como una persona comprometida. Por su culpa, es probable que algún día la comunidad de actores de Hollywood vuelva a sufrir una situación de desprestigio como cuando se la definía como un grupo de vividores en los que no se podía confiar. De todas maneras, su gusto por la difamación podría haber encumbrado a Bardem como un hombre de confianza del general Franco si hubieran vivido en la misma época: no habría tenido competidor para el puesto de responsable del departamento de propaganda", escribió.

Pero Javier Bardem no sólo recibe críticas de periodistas, también pelea con ellos. Basta con recordar que durante una entrevista ofrecida por el estreno de la película "Operación Skyfall", el actor se negó a hablar sobre temas personales y, poco después, la organización se acercó al periodista para invitarlo a abandonar el evento por el tipo de cuestiones que dirigía a los invitados.