En un significativo avance hacia la seguridad jurídica y el desarrollo sostenible de las comunidades rurales, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) logró el pasado martes, 17 de diciembre, la regulación del uso de 2.400 hectáreas del Complejo Cenagoso Machado, beneficiando directamente a más de 500 personas de colectivos campesinos y pescadores de la región de Sucre.
Estas zonas, conocidas como playones y sabanas inundables, son habitadas por comunidades anfibias que alternan entre la pesca y la agricultura a lo largo del año, dependiendo de las condiciones de los cuerpos de agua. Sin embargo, la disputa por estas tierras ha sido intensa, con terratenientes de la zona e incluso ganaderos, quienes amenazan el ecosistema y la vida de los campesinos, pues la violencia y las amenazas han sido una constante, como reveló en entrevista con El Espectador Sergio Bohórquez, vocero de la comunidad de la vereda Los Ossas, perteneciente al corregimiento El Mamón:
“Nuestros derechos se nos habían visto violentados e incluso se entorpecieron procesos judiciales que radicamos en busca de justicia porque nos desalojaron para explotar en los baldíos la ganadería y el búfalo, que daña la ciénega; en lugar de dejarnos pescar y cultivar nuestro arroz, patilla y maíz, nos sacaron con intimidaciones y se apropiaron de las tierras que nos dieron de comer por años”, comparte este habitante de la zona de San Jorge en este municipio.
Conociendo esta realidad, según Felipe Harman, director de la ANT; se dispuso de todos los esfuerzos necesarios para garantizar la recuperación de bienes del Estado, entre los cuales se encuentran las ciénagas y playones que son baldíos inadjudicables, pues solo pueden ser reguladas mediante estudios detallados para asegurar un uso sostenible: “Los invasores fueron un sinnúmero de terratenientes que tenían ocupadas estas ciénagas de forma ilegítima, teniendo en cuenta su naturaleza jurídica. Estos son baldíos reservados de la nación que no son adjudicables, pero sí se reglamentan su uso y manejo por parte de las comunidades campesinas y pescadoras. Esto es lo que se juega la Reforma Agraria, la posibilidad de mejorar la calidad de vida de una inmensa cantidad de campesinos, que históricamente han explotado baldíos y se encuentran indebidamente acumulados por distintos terratenientes”, afirmó el director Harman, resaltando que desde la institución a su cargo avanzan en la materialización de la Reforma Agraria y la consolidación de la paz en los territorios más golpeados por la violencia.
Fue así como, en junio de este año, una comisión de alrededor de 52 contratistas de la Agencia Nacional de Tierras, estuvo en el territorio durante 25 días realizando levantamientos topográficos y estudios técnicos necesarios para el deslinde y la regulación de las tierras, como explican desde la subdirección de Seguridad Jurídica y Procesos Agrarios en zonas focalizadas. Este proceso incluyó la delimitación de seis cuerpos de agua y una sabana comunal, específicamente las ciénagas Machado, Molinos, Cholen, Piñalito, Los Ponches, Calle Larga y Don Antonio.
Fueron 10 presidentes atrás: 50 años en esta lucha, sin ningún resultado, y el presidente Gustavo Petro con el director Felipe Harman, en dos años, vea lo que han hecho por los campesinos. Han adoptado a Sucre, que estaba abandonada. Imagínese los campesinos, nosotros estábamos desamparados y ahora nosotros nos sentimos protegidos porque tenemos un gobierno que se ha parado en la brecha por los humildes. Nunca nadie había llegado hasta acá”, dice Nidia Lambraño, representante de la comunidad de San Jorge, quien integró la comitiva de bienvenida para el presidente Gustavo Petro, quien estuvo en la Asamblea de Recuperación del Complejo Cenagoso.
Reglamentos provisionales
En el evento de oficialización se entregaron seis reglamentos provisionales, que se suman a los 23 ya emitidos por la Agencia Nacional de Tierras en lo que va de este año, documentos que brindan una seguridad jurídica temporal hasta que se tome una decisión definitiva por la vía judicial, dado que, por sentencia de la Corte Constitucional, la agencia está obligada a ir a fase judicial para resolver los deslindes. Aspecto en el que la institución enfatiza que es clave que “se reafirme la competencia de la ANT para decidir en problemáticas de deslindes de complejos cenagosos para la recuperación de bienes de la nación para el beneficio de miles de familias”, escenario que en caso de lograrse permitiría que se resolviera con mayor celeridad la conflictividad entre quienes se hacen llamar propietarios y los campesinos, devolviendo estos predios a quienes realmente los trabajan.
Con este resultado, más de 500 familias campesinas y pescadoras podrán garantizar su soberanía alimentaria mediante la pesca y cultivos de alimentos, restableciendo el equilibrio en territorios anfibios. Las actividades permitidas incluyen la pesca y cultivos estacionales como el arroz, ñame y otros que aseguren la sostenibilidad ambiental y el bienestar económico de las comunidades.
De manera que la regulación del uso de tierras en el Complejo Cenagoso Machado es un paso histórico hacia la justicia territorial y la seguridad jurídica es un reconocimiento a las luchas campesinas y ambientales que han perseverado por décadas. Este logro marca un camino hacia la sostenibilidad ambiental y social, asegurando el bienestar y la protección de las comunidades más vulnerables del país.