27 Jun 2021 - 2:00 p. m.

Producción y consumo responsables

Todas las personas tienen un papel fundamental en este objetivo.

Esa conciencia que con la pandemia hemos tomado frente al tema ambiental y el valor de la naturaleza que quizá habíamos dejado de apreciar durante mucho, debemos aprovecharlo antes de que desaparezca y tomar acciones concretas y sostenibles”, asegura Harriet Lamb, CEO de Ashden.

Un tiempo que además de poner sobre la mesa el tema de los negocios responsables, también ha sido una oportunidad para desarrollar nuevos modelos que respeten el medioambiente y busquen esa economía circular que cambie ese modelo de producción, consumo y desecho, por uno que en vez de un desecho logre un subproducto que se pueda utilizar y así disminuir los impactos negativos en el medioambiente.

Para lograr este proceso, la mirada está en la industria de los alimentos, que en toda su cadena de valor genera diferentes impactos y situaciones de estrés en la naturaleza que se pueden empezar a cambiar.

“Y es que su cuota en la producción de desperdicios, gases efecto invernadero e incluso empaques que no son amigables con el medioambiente impactan en ese modelo de sostenibilidad que tanto se requiere”, indica Javier Rey, docente e investigador del programa de ingeniería de alimentos de la Universidad de la Salle, quien explica además que cada uno tiene su cuota de impacto en el medioambiente y la sostenibilidad.

No es creer que es culpa de alguien, sino que en equipo las soluciones y nuevos proyectos es lo que se busca para salir adelante. Por eso, uno de los ODS es la producción y consumo responsables, que busca por ejemplo crear esa conciencia en acciones pequeñas como no desperdiciar alimentos.

En la página principal de los ODS se destaca que cada año “un tercio de toda la comida producida, el equivalente a 1.300 millones de toneladas con un valor cercano al billón de dólares, acaba pudriéndose en los cubos de basura de los consumidores y minoristas”.

Una situación dramática que se da en diferentes partes del mundo y que no solo tiene un impacto económico, sino social y ambiental. En ese contexto, cada acción desde los diferentes actores de la cadena de valor cuenta para hacer la diferencia. “Actualmente lideramos la campaña “Elige Naturaleza, Elige Envases de Cartón” con la cuál buscamos replantear el concepto de envasado de alimentos y fomentar la economía circular baja en carbono”, dice Mónica Montes, gerente de sostenibilidad de Tetra Pak Colombia.

En esta misma línea en Nestlé, tienen el objetivo global de lograr cero impacto ambiental para 2050. “Creamos un plan integral de gestión de empaques en Colombia, que nos permite avanzar en la consecución de esa meta desde tres frentes: trabajamos por reducir en un 30 % el consumo de plástico virgen, a través de alianzas estratégicas, recogemos el equivalente a la misma cantidad de plásticos que ponemos en el mercado para darle una segunda vida y traba jamos desde la educación a los consumidores”, dijo Carlos Barragán, director de Asuntos Corporativos de Nestlé.

Acá algunas iniciativas de la industria de alimentos para apostarle a la producción y el consumo responsables.

Un manifiesto en contra de la deforestación

“Teniendo en cuenta que el bosque del Amazonas genera el 20 % del oxígeno que tenemos disponible en el planeta y que su afectación nos compete a todos, nos unimos a la Tropical Forest Alliance 2020 (TFA) en Colombia, una alianza global que reúne a gobiernos, empresas y ONG en beneficio de la producción agrícola sostenible y libre de la deforestación. Además, mediante la donación de 1.216 árboles nativos, que hicimos por medio de la fundación Save The Amazon, comenzamos a crear el Bosque Unilever, como un manifiesto en contra de la deforestación”, comenta Ana Ardila, gerente de Medio Ambiente de Unilever Colombia.

Capacitación en toda la cadena de valor

“Desde cultivar y cosechar ingredientes, cargar un camión para su distribución, hasta colocar un artículo en el estante de la tienda, confiamos en los asociados, proveedores, agricultores, socios minoristas y franquiciados de PepsiCo, y muchos otros, para fabricar, mover y vender nuestros productos.

La clave para lograr nuestras metas de sostenibilidad se basa en que trabajamos bajo los lineamientos de la compañía y creemos que actuar con integridad es lo correcto para que nuestro negocio sea más fuerte. A partir de esto, cada mánager y líder de PepsiCo tiene la responsabilidad de dar ejemplo y capacitar a los más de 4.000 colaboradores en temas de sostenibilidad”, dice María Paula Cano, directora de asuntos públicos de PepsiCo.

Sostenibilidad desde el consumidor

“En América Latina el 40 % de los hogares consumen más porciones de alimentos saludables y el 58 % pagarían más por productos orgánicos, según Nielsen. Esto refleja una tendencia que continúa consolidándose y tiene relación con el consumo de alimentos balanceados, además del apoyo a la compra local y los emprendimientos. Carulla identificó estos comportamientos y los materializa en sus renovaciones en los 16 almacenes bajo el formato FreshMarket, que le apuesta a la sostenibilidad, la compra local y generar consciencia del cuidado de la salud y el planeta”, dice Sergio Fernández, director de ventas y operaciones de Carulla.

Por un balance ambiental positivo

“En Alquería trabajamos para lograr el desarrollo de nuestros ganaderos y que el 100 % de nuestros productos provengan de métodos de ganadería más sostenibles. Por lo anterior, fuimos la primera empresa del sector lácteo en firmar el Acuerdo de Cero Deforestación, promovemos la reforestación en zonas estratégicas de páramos e incluso estamos trabajando por ser una empresa carbono positivo. En línea con este último punto, ser carbono positivo significa aportar y generar un balance ambiental positivo. De manera que para ello estamos implementando nuestra estrategia de economía circular y uso responsable de materiales como el plástico, por supuesto incluyendo la reducción en el uso de estos”, señala Adriana Velásquez, gerente de Sostenibilidad de Alquería.

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