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El Espectador habló con el presidente del Consejo Nacional Electoral, Cristian Quiroz, sobre la importancia de observar los comicios presidenciales con un lente de transparencia, legitimidad y, aún más importante, de cómo ha hecho la entidad que él dirige y el resto de instituciones de cubrir con un halo de confianza este proceso que definirá quién será el próximo nombre en llegar al despacho presidencial de Colombia para el próximo cuatrienio.
Su pronunciamiento se dio en el marco de la instalación oficial de la Misión de Observación Electoral, donde se divulgó con 1.358 observadores internacionales cómo Colombia, sea en sus ciudades o parajes rurales, está preparada para afrontar una jornada que marcará el futuro político del país. Entrevista.
Se ha hablado mucho de la importancia de la Misión de Observación Internacional. ¿Qué es y en qué consiste su función?
Es una misión de delegados de más de 25 países que llegaron a Colombia con el fin de tener los ojos puestos en todas las mesas de votación del país y en todos los departamentos, sea antes, durante y después de las votaciones.
Es la primera vez que tenemos un despliegue internacional tan grande en la historia democrática y electoral de Colombia, pues son más de 1.300 emisarios de varios países que podrán estar presentes en el territorio internacional y brindar una sensación de legitimidad y transparencia a todo el pueblo colombiano.
¿Cómo se traducen estos eventos, como la instalación de la Misión de Observación, en los territorios y las vidas de los colombianos?
La democracia es de todos. El voto no es obligatorio, pero debería ser una obligación moral con la familia, la comunidad y los municipios. La democracia es lo más importante que tenemos como colombianos y seres humanos. Es un valor fundamental para decidir nuestro presente y futuro. Cada voto representa el crecimiento de los próximos cuatro años y aquí nos estamos jugando nuestro futuro en todo el país.
Desde el Consejo Nacional Electoral se ha hecho hincapié en tres conceptos claves: transparencia, legitimidad y confianza. ¿Qué significan esas palabras en tiempos electorales?
Construyen el futuro de la democracia. Por primera vez lanzamos una gran plataforma de testigos electorales de capacitación y auditores del sistema electoral. En estas elecciones hemos tenido, sin duda alguna, más personas dispuestas a brindarle credibilidad a nuestras elecciones con respecto a elecciones anteriores, con números mucho más amplios que en el pasado.
Las personas y el pueblo colombiano pueden tener la tranquilidad de que estas elecciones están blindadas y está garantizado con estos pilares tan importantes para nosotros. Las elecciones presidenciales de este domingo estarán blindadas y provistas de todas las garantías. Con esos pilares es que se construye el futuro de la democracia
Hablemos de ese blindaje: ¿cómo es ese proceso y de qué forma puede canjearse en tranquilidad y confianza para quienes votan?
Somos una democracia fuerte y sólida con reglas claras y resultados inciertos. De eso se trata: todos los actores, partidos, candidatos tienen opción real porque la democracia se los permite. Tienen acceso a medios de información, entidades del estado y garantías. Somos una democracia sólida e independiente y eso garantiza repercusiones positivas en un país completo. Son argumentos más que suficientes para mostrarle a los colombianos cómo funciona su Estado e instituciones: bajo reglas y transparencia.
¿Cómo impacta esa imagen de “democracia fuerte” a la imagen internacional de Colombia en el mundo?
Hemos visto el crecimiento de la participación de los colombianos, cubrimos el 98 % de los territorios en todo el mundo. Es una solidez vertiginosa y quiere decir que los mismos ciudadanos consolidan su democracia y la cuidan. Claro, también tiene aspectos de fortaleza y madurez democrática en Colombia que repercute en el mundo y en cómo otros países nos ven.
Usted menciona que el voto es una obligación moral. ¿Qué significa esto cuando hablamos del futuro del país?
Hay 122.000 mesas en todo el territorio que garantizan a los 32 departamentos y en los 1.104 municipios para que cualquier pueda ejercer su derecho al voto. Esas son cifras que nos muestran la magnitud del proceso. Allí es donde está la democracia y el Estado y las garantías de que tendremos este domingo una jornada de legitimidad y transparencia. Cada voto representa una voz en alguna parte del país que se traducirá en una decisión de su futuro en los próximos cuatro años.