Sabemos que el microondas es el salvavidas de muchos. Es un electrodoméstico útil, rápido y sencillo de usar. Pero, aunque nos ayuda, su “magia” no se extiende hasta la limpieza: eso es algo de lo que nosotros debemos encargarnos.
Debido a la variedad de alimentos que introducimos en él, es común que queden salpicaduras, derrames, partículas, residuos y olores atrapados. Esto favorece la acumulación de bacterias, que pueden deteriorar su funcionamiento, contaminar otros alimentos y adquirir un mal aroma que, con el paso del tiempo, es más difícil de quitar.
Por supuesto, la limpieza es la parte más importante para evitar mohos y posibles problemas de salud, pero también influye en el desempeño del microondas. La suciedad que se acumula en rincones difíciles de asear, como las rejillas o los pequeños espacios, puede hacer que el aparato funcione más lento, que no caliente correctamente e incluso que se oxide o se tranque.
En casos extremos, las obstrucciones podrían generar sobrecalentamiento e, incluso, un riesgo de incendio.
Pero no se preocupe: hoy le traemos algunos consejos rápidos y efectivos para higienizarlo y que continúe siendo tan útil como siempre.
¿Cada cuánto se debe limpiar el microondas?
Si lo utiliza con frecuencia durante el día, lo ideal es limpiarlo al final de la jornada, aunque puede espaciar la limpieza cada dos o tres días según lo necesite. Si lo usa de manera esporádica, debe hacerlo al menos una o dos veces por semana.
Consejo #1: limón y naranja para eliminar los malos olores
Utilice un plato o un recipiente que tolere el calor del microondas (no plástico ni icopor) y llénelo con agua. Corte un par de rodajas de limón o de naranja, o de ambas, y exprímalas. Agregue las cáscaras también.
Luego, ingrese el plato al microondas como si fuera a calentar comida y póngalo a funcionar durante cinco minutos. No abra su puerta apenas termine: deje que se llene de vapor durante ocho o diez minutos más.
Al abrirlo de nuevo y dejar que entre aire, notará que los malos olores habrán disminuido en mayor o total medida.
Consejo #2: usar jabón para lavar platos o vinagre
Sí: así es posible eliminar la suciedad. El procedimiento es el mismo que el del tip anterior, pero esta vez usando vinagre o jabón para lavar platos. Coloque un poco de alguno de los dos en el recipiente, revuelva y repita el proceso para calentarlo.
Retire el plato y limpie el interior con un trapo o toalla exclusiva para esto. Estos productos ablandan la suciedad y logran que se pueda retirar con mayor facilidad.
Si por seguridad decide limpiar su microondas mientras está desconectado —lo cual es recomendable— también puede usar estos dos trucos con los productos en frío, aplicándolos y luego retirándolos con el paño.
Además de la toalla, puede utilizar una esponja o esponjilla para asegurar la limpieza en todos los rincones.
Consejo #3: el bicarbonato
Este compuesto, que tiene múltiples beneficios, es un producto esencial en nuestra cocina. Para utilizarlo en el microondas debe mezclarlo con agua, procurando que la cantidad del líquido sea menor a la del polvo y logre formar una pasta.
Desconecte el electrodoméstico, espere unos minutos y comience a aplicarla en las partes internas en las que observe más suciedad. Incluso puede hacerlo en todas las paredes. Espere cinco o siete minutos y luego retire con una toalla o tela húmeda.
(De hecho, también puede mezclarlo con el vinagre para que el compuesto sea un poco más potente).
Una de las preguntas frecuentes es: ¿puedo usar toallitas desinfectantes?
Si le gusta más la practicidad o sus labores diarias no le dejan mucho tiempo para limpiar con estos trucos caseros, puede optar por toallitas, pero únicamente para la parte exterior del microondas. Es cierto que dejan todo muy limpio, pero algunas contienen químicos fuertes que pueden permanecer en la superficie y que, si se mezclan con otros alimentos que caliente, pueden afectar su salud.
Por otra parte, también podrían provocar oxidación o, como en el caso de los residuos, dañar el aparato. Ahora bien, si el producto es apto para ello (y la etiqueta dice que está comprobado para usarse al interior), puede hacerlo sin problema.
En caso de querer limpiar el platón, lo más sencillo es desmontarlo y lavarlo como lo haría con los platos: con agua tibia y jabón. Tenga en cuenta que si utilizó su microondas antes, debe esperar unos minutos para empezar a manipularlo.
¿Qué otro truco conoce? Lo leemos en los comentarios.
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