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Si usted cocina en América Latina, seguramente ha escuchado hablar del culantro. Pero espere, ¿no es lo mismo que el cilantro? Aunque sus nombres se parecen y ambos se utilizan en la cocina, son plantas diferentes, con características, aromas y sabores propios.
Aprenda a reconocerlas y descubra qué debe tener en cuenta para aprovechar el culantro en sus preparaciones.
Diferencias físicas
Aunque el cilantro (Coriandrum sativum) y el culantro (Eryngium foetidum) pertenecen a la familia de las apiáceas, sus hojas tienen características que permiten distinguirlos con facilidad. La forma es una de las principales pistas para reconocerlos, incluso antes de percibir su aroma.
El cilantro común, por ejemplo, tiene hojas de formas distintas según la parte de la planta. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del gobierno de México, sus hojas inferiores suelen ser más anchas y divididas en segmentos redondeados, mientras que las superiores son más finas y presentan divisiones estrechas. Sus tallos son delgados y ramificados, y la planta puede alcanzar varias decenas de centímetros de altura.
El culantro, en cambio, desarrolla hojas largas, estrechas y alargadas, con bordes dentados que pueden parecer espinosos. Estas crecen en forma de roseta, es decir, se agrupan desde la base de la planta. Sus hojas suelen ser más rígidas que las del cilantro común y tienen una nervadura central marcada.
También es importante tener en cuenta que los nombres populares pueden variar según la región. El culantro se conoce como cilantrón, cilantro de monte, cilantro ancho o recao, entre otros nombres. Por eso, para distinguir ambas plantas, conviene fijarse en sus características y no únicamente en cómo las llaman en el mercado.
Olor y sabor
Si la forma de las hojas no es suficiente para identificarlos, el aroma ofrece otra pista. Ambas plantas tienen un olor herbal característico, pero el culantro suele ser más intenso y concentrado que el cilantro común.
El cilantro aporta un sabor fresco, con notas cítricas y herbales, que combina bien con ensaladas, salsas, guacamole y preparaciones en las que se añade fresco o al final de la cocción.
El culantro tiene un sabor más pronunciado y resiste mejor las cocciones prolongadas. Por esta razón, se utiliza en sopas, sancochos, guisos y otras preparaciones tradicionales de distintas regiones de América tropical y el Caribe. En ambos casos, la cantidad que se utiliza depende de la receta y de la intensidad de sabor que se busque.
La elección depende de la preparación. Si busca un toque herbal fresco para añadir justo antes de servir, el cilantro común puede ser una buena opción. Si quiere un condimento intenso para cocinar junto con otros ingredientes, el culantro puede funcionar mejor.
Nutrientes y propiedades
Las dos plantas aportan compuestos aromáticos y nutrientes, aunque su composición puede variar según la parte consumida, las condiciones de cultivo y la cantidad utilizada.
El cilantro contiene vitaminas como la A, C y K, además de pequeñas cantidades de minerales. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del gobierno de México, también aporta compuestos antioxidantes. Sus hojas y semillas se han estudiado por la presencia de sustancias con actividad antioxidante y otros posibles efectos biológicos, pero esto no significa que consumirlas trate enfermedades o sustituya un tratamiento médico.
El culantro, por su parte, también contiene vitaminas, minerales y compuestos aromáticos. En algunas comunidades se utiliza tradicionalmente en preparaciones caseras y remedios herbales, especialmente para molestias digestivas y respiratorias. Sin embargo, esos usos tradicionales no deben confundirse con beneficios terapéuticos demostrados para todas esas afecciones.
El Jardín Botánico de Cartagena destaca, además, que el culantro es una planta aromática bien adaptada a las condiciones tropicales. Puede crecer en suelos de distintas características y desarrollarse tanto a pleno sol como en semisombra, dependiendo de las condiciones de cultivo.
¿Cuál escoger?
La elección entre cilantro y culantro depende del plato que quiera preparar y de la intensidad de sabor que busque. El cilantro común es una buena opción para ensaladas, ajíes, guacamole y salsas frescas, especialmente cuando se añade al final para conservar su aroma. El culantro, por su parte, funciona muy bien en sancochos, sopas, arroces y guisos, pues su sabor más intenso se mantiene durante la cocción.
Aunque pueden utilizarse en preparaciones similares, no son completamente intercambiables: si decide sustituir uno por otro, tenga en cuenta que el culantro tiene un sabor más concentrado, por lo que conviene comenzar con una cantidad menor y ajustarla según la receta.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧