Parece una papa, pero cuando llega a la mesa hay algo que lo delata: su sabor dulce. El camote es uno de esos alimentos que pueden pasar fácilmente de una preparación salada a un postre y que, dependiendo de la variedad, también pueden cambiar de color, textura y sabor.
También conocido como batata, boniato o papa dulce, el camote es una raíz o tubérculo comestible cuyo nombre científico es Ipomoea batatas. Su historia se remonta a más de 5.000 años y se caracteriza por tener diferentes variedades.
Su cáscara es morada, marrón o anaranjada, y la pulpa puede ser crema, amarilla, naranja o morada.
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¿Qué beneficios tiene el camote?
El camote es rico en fibra, vitaminas A y C y antioxidantes, además, hace parte de la categoría de carbohidratos saludables. Un camote mediano tiene alrededor de 140 calorías y 5 gramos de fibra.
Sobre este alimento se refirió la doctora Amny Acosta Then, especializada en gastroenterología, quien señala que entre sus beneficios el camote ayuda a estabilizar la insulina en el organismo. Según explica, cuando la insulina se mantiene estable hay una menor propensión a presentar picos de glucosa y de triglicéridos.
La especialista menciona que, a diferencia de otros carbohidratos, como el pan y la papa, cuyos niveles de glucosa pueden descender más rápidamente, el camote, dependiendo de su consumo, puede proporcionar energía hasta por 16 horas.
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¿Cómo se puede preparar el camote?
Más allá de su sabor y beneficios a la salud, el camote llega a la cocina de diferentes maneras:
- Asado o al horno: se puede cocinar entero o en rodajas.
- Hervido o al vapor: después de cocinarlo puede incorporarse en ensaladas, purés o utilizarse como acompañamiento para carnes y pescados.
- Frito: cortado en rodajas o tiras, tiene una preparación con un sabor más dulce que las tradicionales.
- Puré: su textura permite prepararlo de manera similar al puré de papa.
- Postres: su sabor dulce hace que también pueda incorporarse en tartas, pasteles, galletas y pudines.
- Sopas y guisos: al cocinarse de esta manera aporta una textura suave y un toque dulce, que puede combinarse con caldos de pollo o vegetales.
- Batidos: no es tan habitual, pero su textura cremosa y dulce hace que utilizarlo en batidos aporte una preparación diferente y saciante.
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