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Un poco de la historia de esta preparación
Esta receta tiene origen anglosajón. Se utiliza para rellenar pasteles o para decorarlos y se prepara de una manera muy sencilla. Lo único que hay que hacer es batir mantequilla con azúcar glass, aunque en ocasiones se puede reemplazar por margarinas. Dentro de sus ingredientes suelen utilizarse colorantes o saborizantes para darle un toque más ligero a su textura.
Una de sus variantes en la cocina es la también conocida “crema de mantequilla italiana” donde se incorpora un jarabe o almíbar que debe hervirse a punta de caramelo, utilizando claras de huevo, mezcla que deja como resultado un merengue.
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Gastronomía: Anglosajona .
Añade el sabor que quieras a esta favorita de la repostería
- Tiempo de preparación: 15 minutos.
- Tiempo de cocción: 10 minutos.
- Porciones: 3.
Ingredientes
- 6 claras de huevo
- 300 gramos de azúcar blanca
- 300 gramos de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas de extracto de vainilla (o cualquier esencia que quieras)
- 85 gramos de agua
- 1/4 cucharadira de cremor tártaro o jugo de limón.
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Preparación
*Para esta receta es indispensable el uso de una batidora eléctrica, mezclar a mano no es recomendable.
Lo primero que harás será el jarabe. Pon a calentar el agua junto con el azúcar. Recuerda que este jarabe tiene que llegar a 115 grados C. Utiliza un termómetro de cocina.
Bate las claras de huevo a velocidad baja para que no queden montadas por completo. Cuando el jarabe esté llegando a los 105 grados, empieza a subir la velocidad de las claras.
Cuando las claras hayan subido adiciona el jarabe en forma de hilo (chorritos muy delgados) y cuando termines de agregarlo sube la velocidad al máximo y bate hasta que enfríen totalmente.
Cuando el merengue haya enfriado un poco, añade el zumo de un limón para que este quede más estable y más blanco. Inmediatamente agrega la esencia de vainilla. sigue batiendo hasta que enfríe por completo.
Añade la mantequilla (a temperatura ambiente) poco a poco. No te asustes si la mezcla se vuelve líquida, es absolutamente normal. Cuando termines de incorporar la mantequilla, la mezcla volverá a la normalidad.
Ahora, tu crema está lista para disfrutarla en tortas, pasteles o cupcakes. (Recuerda que si la vas a guardar en el congelador te puede durar 1 mes, sin embargo, cuando la saques debes volverla a batir para que tome la textura original)
¡Trucos de la abuela!
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧