Durante más de cuatro años, la activista y periodista mexicana Natalia Lane luchó por obtener justicia. Este lunes, un juez en Ciudad de México declaró culpable a su agresor por feminicidio en grado de tentativa, tras el ataque en el que trató de asesinarla en 2022, en uno de los casos más emblemáticos para el reconocimiento de la violencia contra mujeres trans en el país.
El 16 de enero de 2022, Lane fue atacada por Alejandro López Sánchez con un arma blanca en un hotel. Las heridas en el rostro, el cuello y las manos casi le cuestan la vida. Horas después del ataque, grabó un video que circuló en redes sociales, en el que pedía ayuda y denunciaba lo ocurrido.
Le puede interesar: Sara Millerey, un año después: Colombia sigue en deuda ante violencia contra mujeres trans
Ese llamado urgente y su posterior lucha convirtieron su caso en un punto de quiebre en la justicia mexicana. El caso visibilizó la violencia extrema que enfrentan las mujeres trans y presionó a las autoridades para que investigaran los hechos como tentativa de feminicidio, una figura legal que ha sido negada o aplicada de forma restrictiva cuando las víctimas son mujeres trans.
El caso de Natalia Lane fue identificado como uno de los primeros en México en ser investigado por este delito, que aún no está tipificado en todo el país. Por eso, este desenlace inicial tiene un peso histórico.
“Hoy, le devolvimos un poquito de justicia a todas esas hermanas que hoy ya no están con nosotras”, dijo la activista al salir de la audiencia, después de varias horas en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur. También señaló que se trata de un “daño histórico” relacionado con el “silenciamiento de las putas, de las transexuales, de las travestis y las trans”.
México se mantiene entre los países más peligrosos de la región para las mujeres trans. Desde 2008, el Observatorio de Personas Trans Asesinadas (TGEU, por sus siglas en inglés) ha documentado al menos 445 casos de transfeminicidio en el país, una cifra que lo ubica en el segundo lugar en América Latina, solo por debajo de Brasil, donde los registros superan los dos mil asesinatos.
Por su parte, organizaciones sociales han registrado que cada mes se cometen más de seis crímenes de odio contra personas LGBTIQ+, de los cuales más de la mitad corresponden a mujeres trans. Estas organizaciones han advertido que existe un subregistro de estos crímenes y que la mayoría de los casos no se investigan con perspectiva de género.
Le puede interesar: “Sin datos no hay memoria y no hay justicia”: Colombia encabeza asesinatos de mujeres LBT
Tras el fallo condenatorio, Natalia Lane advirtió que la lucha y la búsqueda de justicia aún no ha terminado. “Todavía faltan audiencias para poder lograr una sentencia que esté a la altura de las circunstancias, a la altura del dolor de muchas travestis trans en América Latina y en México. Todavía falta un camino muy largo para tener la justicia que merecemos, pero no estamos solas”, agregó.
Cuatro años después del ataque, la activista obtiene una decisión judicial a su favor en un caso que abre precedente: es una mujer trans y trabajadora sexual que sobrevivió a un intento de transfeminicidio y logró que su agresor fuera declarado culpable.
*Con información de EFE.
🟣📰 Para conocer más noticias y análisis, visite la sección de Género y Diversidad de El Espectador.
✉️ Si tiene interés en los temas de género o información que considere oportuna compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: lasigualadasoficial@gmail.com o ladisidenciaee@gmail.com.