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¿Un espacio para hablar de salud sexual en una app de citas? La nueva apuesta en Colombia

Frente a los prejuicios y barreras que enfrenta la población LGBTIQ+ para acceder al sistema de salud en Colombia, una aplicación de citas y una organización social unieron fuerzas para ofrecer una alternativa para acceder a orientación y servicios de salud.

Luisa Lara

27 de abril de 2026 - 04:04 p. m.
Grindr y Red Somos crearon “Conectadxs en Red”, una iniciativa que lleva servicios de salud a la población LGBTIQ+.
Foto: Ivan Radic
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En Colombia, una app de citas y una organización social de base comunitaria se unieron para ofrecer información y servicios de salud sexual a la población LGBTIQ+. La alianza es entre Grindr, la plataforma que se autodenomina “el barrio gay digital”, y Red Somos, una organización dedicada a la defensa de los derechos humanos y la salud sexual y reproductiva.

La estrategia se llama “Conectadxs en Red” y ofrece servicios de salud sexual que incluyen prevención, diagnóstico y tratamiento de VIH e ITS, asesoría psicológica y jurídica, grupos de apoyo, especialmente para personas que viven con VIH, identificación de barreras de acceso a la salud e incluso recomendaciones de seguridad para el uso de la aplicación.

Dentro de la aplicación, la herramienta se integra al recorrido habitual de quienes usan la aplicación. Al entrar, se activan mensajes sobre cuidado en salud dirigidos a personas LGBTIQ+, ubicados en la misma interfaz donde circulan las interacciones. Desde ahí se abre un primer punto de contacto.

Al darles clic en la campaña, la persona pasa a un chatbot en WhatsApp, donde puede contar lo que le ocurre y recibir orientación inicial. Si el caso requiere un acompañamiento más específico, la conversación pasa a un “cibereducador”, un asesor en línea de Red Somos que activa la ruta de atención y puede indicar si la persona debe acudir a un centro médico o si puede acceder a algún servicio desde la organización.

“El servicio que no se tenga desde Red Somos lo podemos canalizar para que puedan acceder a él”, explica Harry Martínez, coordinador de la estrategia de Cibereducador de Red Somos, en entrevista con El Espectador. Además, señaló que se trata de un proyecto que se viene implementando desde 2022, pero que ahora busca impactar a más personas a través de Grindr.

Martínez cuenta que, cuando el programa aterrizó en la app de citas, esperaban recibir sobre todo consultas de educación sexual, pero en realidad la mayor demanda ha estado en temas de salud mental. “Han llegado personas diciendo: ‘quiero una cita, quiero hablar con alguien’ y en esos casos hemos brindado espacios de contención y asesoramiento”, añade. Después de estas solicitudes, están las consultas para acceder a la PrEP, un tratamiento preventivo que reduce el riesgo de transmisión del VIH y las solicitudes para realizarse pruebas de ITS.

Lea más aquí: La PrEP de VIH: cómo funciona, cuánto cuesta y cómo conseguirla

“Millones de personas abren Grindr todos los días. Eso nos pone en una posición única: no solo para ayudarlas a encontrarse entre ellas, sino para ayudarles a encontrar atención. En lugar de esperar a que las personas busquen información, la acercamos a donde ya están, dentro de la app, de manera privada y sin juicio. El modelo con Red Somos combina ese alcance digital con cibereducadores y navegadores comunitarios que orientan y refieren a quienes necesitan apoyo”, comenta Paula Bukowinski, Gerente de Relaciones Públicas Corporativas para América Latina de Grindr, en conversación con este diario.

Un servicio en una app que habla de las barreras en el acceso a la salud

Martínez considera que este programa viene a complementar esos espacios de salud hostiles con los que muchas personas LGBTIQ+ lidian. Y es que las barreras pueden ser bastantes: no tener vinculación a una EPS, encontrarse con discriminación y prejuicios sobre la orientación sexual o la identidad de género, ser atendidas por profesionales que no tienen en cuenta la atención diferencial, o que les llamen por nombres y pronombres que no corresponden a su identidad. Situaciones que terminan alejando a las personas sexodiversas de buscar ayuda.

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Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE, citada en el documento CONPES de 2025 sobre la Política Nacional para la Garantía de los Derechos de la Población LGBTIQ+, existe una brecha del 1.59 % en el acceso a servicios de salud entre la población que no se reconoce como LGBTIQ+ y la que sí. Una diferencia que se agrava en Regiones con menor presencia institucional del país.

El mismo documento señala que la falta de protocolos de atención diferencial lleva a que las personas LGBTIQ+ tengan que explicarle a los profesionales de salud sus propias necesidades, lo que en sí mismo ya es una forma de victimización. Los prejuicios se traducen en ridiculización, negación de servicios bajo argumentos morales o apelando a la objeción de conciencia, y estigmas sobre su vida sexual, que muchas veces el personal médico reduce de forma estereotipada a la promiscuidad.

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Y aunque esto ocurre con frecuencia, según datos del Departamento Nacional de Planeación de 2020, el 55.8 % de quienes perciben discriminación médica no toma ninguna medida, el 19.4 % presenta una queja formal y el 6.5 % deja de usar los servicios de salud.

A esto se suman otras capas de vulnerabilidad, como que las personas LGBTIQ+ migrantes enfrentan dificultades para afiliarse al sistema de salud incluso cuando su situación migratoria está regularizada; las personas intersexuales pueden enfrentar tratos inadecuados frente a sus necesidades específicas; persiste la falta de guías y protocolos para la atención de personas trans; quienes ejercen trabajo sexual y quienes viven en calle tienen barreras adicionales para acceder a servicios, especialmente si son trans.

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Y en salud mental, la población LGBTIQ+ presenta altas afectaciones en bienestar psicoemocional que el resto debido discriminación por su orientación sexual e identidad de género.

Esta no es la primera vez que Grindr realiza este tipo de acciones. Según Bukowinski, actualmente cuentan con más de 400 organizaciones colaboradoras en todo el mundo para trabajar temas de salud y derechos humanos “Nosotros podemos llegar a las personas a gran escala, pero llegar a alguien no es lo mismo que ayudarlo. Ahí es donde entran aliados como Red Somos, que tienen la confianza de la comunidad y la experiencia. Lo que nosotros aportamos es el acceso a personas que quizás nunca llegarían a tocar su puerta por cuenta propia”, concluye.

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Por Luisa Lara

Comunicadora social con énfasis en periodismo. Tiene estudios de género y diversidad en el Knight Center for Journalism. Interesada en contar historias con una perspectiva interseccional y feminista.
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