
Foto: Jonathan Bejarano
A Norma, una niña de 13 años, se le impuso la maternidad forzada producto de la violencia sexual que vivió. Un acto que equivale a tortura. Así lo determinó, hace un año, el Comité de Derechos Humanos de la ONU al condenar al Estado ecuatoriano por violar sus derechos y negarle la posibilidad de decidir sobre su cuerpo. El fallo parecía abrir la puerta a la justicia que Norma buscó durante más de 14 años. Sin embargo, al día de hoy, las organizaciones que acompañaron su caso denuncian que nada ha cambiado: el Estado no ha cumplido ninguna...

Por Alejandra Ortiz Molano
Antropóloga, periodista y realizadora audiovisual, con una maestría en Salud Pública.@aleja_ortizmaortiz@elespectador.com
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