Las grabaciones que enredan a Suárez Mira

En las conversaciones que revela El Espectador este domingo, el círculo de confianza del detenido exsenador deja ver cómo, desde la cárcel, su poder político y burocrático en Bello sigue intacto.

Un reporte de la Fiscalía del pasado 30 de mayo, con destino a la magistrada de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia María del Rosario González, puso en evidencia cómo, desde prisión, el exsenador Óscar Suárez Mira sigue controlando el mapa político de Bello (Antioquia). Por sus presuntos vínculos con el bloque Élmer Cárdenas de las autodefensas, Suárez Mira fue detenido el 26 de enero de este año y acusado por la Corte el 4 de agosto.

Ahora enfrenta un juicio por el delito de concierto para delinquir, pues existen testimonios que lo relacionan con los exjefes paramilitares Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, y Freddy Rendón Herrera, alias El Alemán. En síntesis, lo vinculan con alianzas para la campaña de 2006 en la que se consolidó como el gran elector de Bello, con más de 71 mil votos. Nacido en ese municipio en junio de 1959, con estudios de Derecho, Suárez despuntó en la política en 1994, cuando fue alcalde de Bello, y en ocho años ya tenía una curul en la Cámara de Representantes.

Junto a su hermana Olga Suárez Mira comenzó a construir un capital político que le heredó en 2003, cuando ella fue elegida alcaldesa de Bello, y después cuando llegó al Senado encabezando sus banderas. Ya para entonces Óscar Suárez había renunciado a su curul en el Legislativo por cuenta de la investigación que le abrió la Corte. Él y su familia siempre han reivindicado su inocencia y han dicho que su forma de hacer proselitismo ha estado alejada de grupos ilegales o pactos con bandidos.

La Corte Suprema tiene otra tesis. Y el informe conocido por El Espectador aporta más luces a la controversia. El documento es un reporte sobre el monitoreo que se le hizo al teléfono celular de Viviana María Sánchez Calderón, mano derecha y persona de entera confianza del exsenador Suárez Mira. En total se relacionan 17 llamadas en las que intervienen ella, Olga Suárez Mira, el hoy alcalde de Bello Óscar Andrés Pérez Muñoz, algunos asesores del excongresista y hasta Lyda Jiménez, esposa del condenado exdirector de Fiscalías de Medellín, Guillermo León Valencia.

Las interceptaciones telefónicas se dieron entre el 15 de febrero y el 15 de marzo de 2011 y en ellas quedó registrado cómo se concretaban movimientos políticos en Bello que eran autorizados por Óscar Suárez Mira desde la cárcel; se detallan ocasiones en las que, por ejemplo, el propio alcalde de Bello coordina compra de tiquetes y viáticos para visitar a Óscar Suárez Mira en La Picota; en otra más se habla de un listado de contratación que espera el beneplácito de Suárez Mira; se discuten negocios particulares; y en una más, puestos burocráticos a granel.

Por ejemplo, el 15 de febrero de 2011 dialogaron Viviana María Sánchez y el alcalde de Bello, Óscar Andrés Pérez. Según la Corte, “en esta llamada los interlocutores coordinan cómo irán a visitar a Óscar Suárez Mira”, pero además se habla de viáticos. Y en otra, del 21 de febrero, queda registrada una conversación más explícita en la que se habla de los lineamientos que desde la cárcel exige Suárez Mira “con respecto a los puestos en las diferentes secretarías”. Del municipio de Bello, se presume. Y en una más, incluso, interviene el exdirector de Fiscalías de Medellín Guillermo León Valencia Cossio, sentenciado a 15 años de prisión.

El objetivo de esta última llamada es, básicamente, usar los contactos de Óscar Suárez Mira con la Alcaldía para que presuntamente la esposa de Valencia Cossio, Lyda Jiménez, pudiera hacer un negocio y ubicar a una cuota suya en un puesto (ver infografía con llamadas). En esencia, las llamadas revelan el manejo de la burocracia de Bello desde La Picota. Una evidencia que contrasta la versión oficial de que Suárez Mira y su grupo político nada tienen que ver con el manejo de la administración de ese municipio y que el exsenador está alejado de la política, sólo concentrado en preparar su defensa.

La derrota histórica del pasado 30 de octubre al candidato único a la Alcaldía de Bello, Germán Londoño, fue interpretada por analistas como la victoria de un pueblo cansado de la clase política, encabezada por los Suárez Mira, que en las últimas dos décadas ha gobernado ese municipio. Más de 60 mil personas votaron en blanco —Germán Londoño consiguió 46.552 sufragios— y las elecciones tendrán que repetirse, con candidatos distintos, el próximo 18 de diciembre. Se inscribieron siete. Con todo, la asociación de Londoño con Suárez Mira fue inevitable. De hecho, se dice que trabajó con él en otros tiempos.

Consultado por El Espectador, Iván Cancino, el defensor del detenido exsenador, señaló que “en esas interceptaciones no se vislumbra ningún delito. Además, no se establece que las conversaciones involucren de manera expresa a Óscar Suárez Mira”. Las grabaciones parecen indicar otra cosa. Por ahora, la Corte Suprema de Justicia avanza en sus pesquisas. Pero queda claro que, desde prisión, Suárez Mira sigue manejando el poder en Bello.

Un exfiscal condenado

El escándalo que hoy tiene en prisión al exdirector de Fiscalías de Medellín Guillermo León Valencia se desató en agosto de 2008, cuando la revista Cambio reveló las grabaciones que el hermano del entonces ministro del Interior, Fabio Valencia, tuvo con el empresario Juan Felipe Sierra. Allí se evidenció cómo sacó de un organigrama de las autoridades a John Fredy Manco, alias El Indio, señalado enlace del capo Don Mario.

Valencia fue condenado en marzo pasado por la Corte Suprema de Justicia a la pena de 15 años de prisión por los delitos de concierto para delinquir agravado, enriquecimiento ilícito de servidor público y supresión, destrucción u ocultamiento de documento público.

Olga Suárez Mira, la heredera

En octubre de 2009 el senador Óscar Suárez Mira renunció a su curul, según él, para facilitar la investigación que en su contra adelantaba la Corte Suprema de Justicia. Su capital político le fue heredado a su hermana Olga Suárez Mira, una abogada de la Universidad de Antioquia, con maestría en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana. Suárez Mira fue concejala de Bello y en los comicios de 2003 elegida alcaldesa de ese municipio. En 2007 su sucesor fue Óscar Andrés Pérez, de su grupo político. Le ganó a su rival John Jairo Roldán por apenas 189 sufragios, según el portal votebien.com.

En los comicios de marzo de 2010, Olga Suárez Mira obtuvo más de 112 mil votos en las elecciones al Senado, en representación del partido Conservador. En Bello sacó casi 35 mil de esos sufragios. En mayo pasado, por sus presuntos nexos con el bloque Héroes de Granada, la Sala Penal de la Corte Suprema le abrió una investigación preliminar.