Rajados los notarios de la yidispolítica

El notario 67 de Bogotá, Luis Camilo O'meara, perdió el examen. Otros de los involucrados en el escándalo no se postularon.

Cuando la ex representante a la Cámara Yidis Medina prendió el ventilador en torno a las supuestas prebendas que funcionarios del Gobierno le habrían ofrecido para votar la reelección presidencial, dijo que una de las formas de "pago" por el favor que le hicieron ella y el también representante Teodolindo Avendaño al Gobierno, había sido a través de notarías. Hoy, después de que hace pocos días se llevara a cabo el examen para elegir a 865 notarios en todo el país, El Espectador pudo constatar que los involucrados en la yidispolítica no regresarán a su cargos, bien sea porque perdieron el concurso de méritos o no se postularon para su propia reelección.

Es el caso, por ejemplo, del notario 67 de Bogotá, Luis Camilo O'meara. Según Yidis Medina, dicha notaría le fue otorgada a Teodolindo Avendaño quien, ante la incapacidad de proponer un candidato apto para el cargo, recomendó a Luis Camilo O'meara, hermano de José Andrés O'meara -director de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior-, quien le habría firmado al ex representante un pagaré por $450 millones como garantía de cumplimiento del pacto. Palabras más palabras menos, lo que dijo fue que Avendaño vendió la notaría.

Pues bien, Luis Camilo O'meara concursó para quedarse en el puesto, pero no le fue tan bien como esperaba. De 416 aspirantes que clasificaron con el objetivo de quedarse con alguna de las 77 notarías del circuito de Bogotá, el total de puntos que sacó O'meara en las diferentes pruebas practicadas fue de sólo 64.05, un resultado bajo teniendo e cuenta que la última seleccionada en la Capital, Carla Patricia Ospina, obtuvo 80.41.

Otro de esos notarios que puede considerarse involucrado dentro de la yidispolítica y que no regresará a su cargo es el segundo de Tunja (Boyacá), Luz Marina Campo. Si bien esta funcionaria nunca ha sido mencionada directamente por Medina, sí lo ha sido su esposo: Milton Contreras, quien según la ex congresista, fue el delegado de la Superintendencia de Notariado para garantizar los nombramientos que le ofrecieron en la Notaría Segunda de Barrancabermerja, donde fue nombrada Sandra Domínguez. La esposa de Contreras obtuvo un puntaje de 70.71, seis puntos por debajo de Miguel Ángel García, el último clasificado en Tunja, quien sacó 76.98 puntos.

Y precisamente hablando de Sandra Domínguez, una de las supuestas ‘cuotas' de Yidis Medina en la notaría de Barranca, ésta prefirió hacerse a un lado y no concursó. La misma postura asumió María Luceli Valencia, la otra persona que habría sido nombrada en el puerto petrolero dentro de los supuestos ‘acuerdos' para votar la reelección. Después de los exámenes para el cargo de la Notaría Segunda de Barrancabermeja, la mejor calificación la obtuvo José Javier Rodríguez, con un total de 73.75 puntos.

Dentro de pocos días, el presidente Álvaro Uribe deberá comenzar a nombrar a los notarios que sacaron los mejores puntajes, es decir, vía meritocracia, como lo ordena la Constitución. Después de 301 tutelas, 1.300 recursos de reposición y más de 2.000 derechos de petición y acciones de nulidad, el concurso de notarios toca a su final. Y las cuotas que Yidis Medina asegura hicieron parte del ‘pago' por el voto a favor de la reelección presidencial inmediata ya no regresarán a su cargos.

Un concurso cuestionado

Desde que se decidió elegir a los notarios vía meritocracia, han sido muchos los tropiezos. Y aunque finalmente se realizaron las pruebas de conocimiento y ya se esperan los primeros nombramientos, a algunos les tocará esperar a que se resuelva el fallo de un juez de Ibagué en torno a uno de los argumentos que podían presentar los aspirantes para subir su puntaje final: el haber escrito libros. Pero las críticas al proceso no cesan. Álvaro Rojas, presidente del Colegio Nacional de Notarios, cuestionó a la Universidad de Pamplona, encargada de gerenciar el proceso, y advirtió que el Estado tendrá que pagar sumas millonarias por las demandas que se le vendrán encima.

¿Cuál es el reclamo frente al examen de conocimientos que se les hizo a los notarios?

Hubo una formulación errónea de las preguntas. Errores muy grandes que no se compadecen con la importancia del mismo concurso.

¿Y quiénes elaboraron las preguntas?

Tres universidades: la de Antioquia, la Sergio Arboleda y la Javeriana, pero con la orientación de la Universidad de Pamplona.

O sea, que la Universidad de Pamplona fue la que falló...

Sí y el manejo desde el punto de vista jurídico fue un desastre. El proceso no lo manejaron abogados sino ingenieros.

¿Se le hizo auditoría al examen?

Nosotros propusimos que la auditoría fuera externa, pero finalmente aceptamos que la hiciera la misma Superintendencia. Entiendo que el auditor le hizo muchos reclamos a la Universidad de Pamplona.

¿Qué va a pasar?

Hay bastantes tutelas en curso y algunas demandas por reclamación y efectos de la prueba académica. Los concursantes consideran que la formulación de las preguntas estuvo mal. Yo defiendo el concurso, pero estoy preocupado porque muchas acciones jurídicas prosperarán y las indemnizaciones serán altas.

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