“Ha faltado liderazgo moral”

Libre de pleitos jurídicos, el ex ministro Álvaro Leyva, se inscribirá este martes en la consulta de la colectividad azul. Asegura que con o sin Uribe irá hasta el final.

El controvertido ex ministro conservador Álvaro Leyva Durán anunció su inscripción como precandidato a la Presidencia por el Partido Conservador. Leyva estuvo varios meses fuera del país por cuenta de una investigación que se le abrió por presuntos nexos con la guerrilla de las Farc. Su obsesión por la paz y su deseo de implantar lo que llamó una “ética social” para recuperar los valores morales lo impulsaron el 24 de julio de este año, cuando la Fiscalía precluyó a su favor una investigación por farcpolítica, a aspirar a la primera magistratura.

¿Por qué aspirar a la Presidencia de la República?

Porque estoy en capacidad de implantar una ética social que busque introducir valores dejados de lado. Quiero un país moderno con referentes morales que exalten al individuo colombiano y lo pongan como ejemplo ante un mundo díscolo y atormentado. Necesitamos progreso, solidaridad, crecimiento económico, justicia y felicidad. Y es desde la cúpula del Estado que todo esto se construye. Le parecerá extraño lo que le voy a decir, pero este país lo que necesita es una gran dosis de amor.

¿Por qué entra a la consulta del Partido Conservador?

Porque ha sido mi partido toda la vida y llevo años viendo con tristeza que no ha sido alternativa presidencial. Hay que recuperar para el partido la vocación de poder.

Hoy el gran pulso en el Partido Conservador es entre Noemí Sanín y Andrés Felipe Arias. ¿Hay espacio para usted?

Primero, pues hay más precandidatos que ellos dos. Y segundo, Noemí y Andrés Felipe andan en un pulso por la fecha de la consulta, pero en el fondo están en lo mismo. Ambos dicen que Uribe les dijo que se lanzaran, ambos están pendientes del referendo y tienen su lealtad del lado del Presidente. Precisamente por eso mi candidatura es la alternativa, porque busco ser candidato del Partido Conservador por iniciativa propia, independientemente del Gobierno y para ir hasta el final.

¿Pero ir hasta el final es enfrentarse a Uribe si es candidato y no ir a la consulta interpartidaria?

Eso lo tengo claro. Se trata es de ser alternativa frente a un Gobierno de ocho años que quiere quedarse doce. Y pues no hago cálculos sobre candidatos ajenos a mi partido. Eso se lo dejo a quienes creen que al partido, por haber estado en una coalición de gobierno, se le agotaron los hombres, las mujeres y las ideas.

Hablemos de paz. ¿Si llega a la Presidencia entrará en diálogo directo con la guerrilla?

Aspiro a la Presidencia para gobernar y devolverle la institucionalidad al país. Conozco muy bien el problema de la guerrilla y hay que solucionarlo, pero será el congreso del Partido Conservador, cuando proclame la candidatura del ganador de la consulta, el que definirá la postura frente al tema.

¿Si es Presidente va a mantener la política de seguridad democrática?

Mire: la razón de ser del Estado es la seguridad. Un Estado que no luche por ella, que no la logre, que no la mantenga, es un Estado fallido. La seguridad es un mandato de la Constitución vigente que ayudé a redactar en el 91. La seguridad es una obligación política, institucional y moral del Estado.


Pero me refiero a la política de seguridad democrática del presidente Uribe.

La seguridad no es un hombre y por eso debe ir más allá de los nombres. Aunque si se trata de ponerle nombre propio fue el presidente conservador Andrés Pastrana quien diseñó con Bill Clinton la modernización de la Fuerza Pública colombiana y la estrategia de defensa del Estado. Sobre esa iniciativa ha navegado el presidente Uribe, que la utilizó y la ejecutó a su manera.

Entonces, ¿no le da crédito al presidente Uribe?

Reconozcámosle al presidente Uribe sus éxitos porque los ha tenido, pero hay que dar un paso más. Vayamos más allá de la elocuencia del disparo y de los éxitos de los fusiles. Pongámosle contenido moral a la política de seguridad democrática. Aseguremos la seguridad sin falsos positivos, sin ‘chuzadas’ del DAS, sin acoso a la Rama Judicial y sin descuartizar la Constitución Política.

Pareciera insinuar que los falsos positivos y las ‘chuzadas’ del DAS son políticas del Gobierno...

No insinúo eso. Asignar responsabilidades es labor de la justicia y no mía. Le explico: la seguridad democrática es la defensa del Estado mediante el uso eficaz de las armas, de la inteligencia y la contrainteligencia, de la tecnología de punta y de un abultado presupuesto para su éxito. En eso andaba el país cuando aparecieron los falsos positivos y las ‘chuzadas’. Entonces hay que preguntarse, ¿qué faltó para evitar que eso ocurriera? Y la respuesta es que si bien hubo un liderazgo militar, ha faltado un liderazgo moral.

¿Cómo ve las relaciones de Colombia con Venezuela y Ecuador?

El tema es complicado, y todo porque se dejaron de lado desde un comienzo los instrumentos jurídicos y diplomáticos que les dan salida a conflictos como los actuales.

¿Está de acuerdo con que haya bases estadounidenses en Colombia?

El acuerdo que se firmó no es nuevo. Equivocadamente se le puso volumen inusitado a un asunto antiguo que no inquietaba a los vecinos. Ahora el asunto no es sólo con Venezuela, sino con Brasil y Chile. Ha tenido que salir el presidente Obama a dar explicaciones. Lastimosamente con un revuelo que se ha podido evitar, se inicia una carrera armamentista en todo el vecindario.