A menos de dos semanas de que Colombia acuda a las urnas para definir su futuro político en la primera vuelta presidencial, El Espectador pone la lupa sobre uno de los engranajes más decisivos —y menos visibles— de las campañas: sus gerentes. En este especial periodístico presentamos una radiografía detallada de quienes están detrás de la estrategia, las finanzas y la operación de las tres candidaturas que hoy lideran las encuestas: Iván Cepeda, Abelardo de La Espriella y Paloma Valencia. Más allá de su papel administrativo, los gerentes han demostrado ser figuras clave. No solo organizan el camino hacia las urnas, sino que, recientemente, algunos terminaron bajo el escrutinio de la Fiscalía General. Incluso condenados.
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Por ejemplo, el pasado 11 de mayo, el ente investigador imputó a Ricardo Roa, gerente en 2022 de la campaña del ahora presidente Gustavo Petro, por volarse los topes de financiación electoral. O los casos de los gerentes de campaña de Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluága, en 2014: Roberto Prieto y David Zuluága, respectivamente. El primero, condenado y el segundo a punto de afrontar un juicio penal por la misma acusación de la Fiscalía: haber recibido financiación por parte de Odebrecht, la corrupta multinacional brasilera. En las últimas semanas, una de las campañas más mencionadas públicamente ha sido la de Abelardo de la Espriella. No solo por figurar segundo en las encuestas, sino por los choques que ha tenido con otras campañas e incluso con el propio expresidente Álvaro Uribe Vélez.
El abogado de un líder del paramilitarismo, Salvatore Mancuso
Cuatro personas del círculo cercano de De La Espriella señalan que “el cerebro” del proyecto político es Carlos Augusto Suárez Rojas, un abogado penalista y reconocido asesor político que lleva, por lo menos, 20 años siendo socio y amigo del candidato presidencial. Aunque en la Registraduría su nombre no aparece junto al cargo de gerente, las fuentes concuerdan en que la “batuta” del movimiento político está en manos de este bogotano de 57 años, hijo de Daniel Suárez Hernández, expresidente del Consejo de Estado a principio de los años noventa y uno de los profesores más ponderados en universidades como El Externado, El Rosario y Los Andes.
Fuentes al interior de esta campaña señalan que Suárez es el encargado de coordinar los equipos regionales y de dar línea sobre la estrategia política. Un miembro de la firma de De la Espriella dice que “Suárez es una persona de entera confianza de Abelardo, lo ha defendido en redes sociales incluso antes de que fuera candidato presidencial. Tiene más en cuenta lo que dice Suárez, por encima de cualquier otra persona; hay una confianza que nació en los pasillos judiciales hace varios años, como con Daniel Peñarendoda, otro de sus viejos amigos que le ha dejado su trabajo como abogado penalista”.
Ante la Registraduría quien figura como gerente de la campaña es Carlos Andrés Ríos, exviceministro de Defensa de Iván Duque, exconcejal de Medellín y exsecretario de despacho del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón. Aunque las fuentes aseguran que también es un hombre de confianza del candidato, “no concentra tanto poder en la campaña como lo tiene Carlos Suárez”. Nos contactamos con el candidato presidencial como con el gerente Ríos, pero hasta el momento no han respondido a nuestros mensajes.
Intentamos contactar a Suárez por distintas vías; incluso, le enviamos un derecho de petición a sus correos electrónicos y contactos telefónicos. Un empleado de Suárez nos dijo que el abogado iba a responder el derecho de petición a finales de abril pasado. Sin embargo, hasta el momento no recibimos respuesta sobre las preguntas que le formulamos, por ejemplo sobre su rol en la campaña y otros aspectos de su pasado. Una colaboradora de su despacho aseguró que le hizo llegar a Suárez el derecho de petición tan pronto lo enviamos, pero que, hasta el momento, no se había vuelto a referir a nuestra solicitud.
También se indagó por cómo se conocieron con el candidato y detalles sobre sus negocios en el mundo del marketing político y el sector inmobiliario. Pero a través de documentos oficiales y testimonios de su entorno, la Unidad Investigativa de El Espectador logró reconstruir los vínculos de Suárez con de la Espriella, los cuales datan, al menos desde 2006, cuando estalló el escándalo de la parapolítica. Dos abogados que asesoraron a exjefes paramilitares indicaron que conocieron a Suárez mientras fungía como uno de los apoderados de uno de los más importantes líderes de las Autodefensas: Salvatore Mancuso Gómez, quien ha dicho públicamente que fueron “amigos desde chiquitos en Córdoba” con el hoy candidato presidencial.
Por este episodio, Suárez Rojas fue mencionado por el expresidente Uribe a finales de abril pasado en su cuenta de X. En pocas palabras, el líder del Centro Democrático lo acusó de ser uno de las personas que, junto a Piedad Córdoba e Iván Cepeda, “coordinó” reuniones en Estados Unidos a principios de los años 2000 para que exparamilitares declararan ante la justicia en su contra por tener relación con ese grupo criminal. Un vínculo que Uribe Vélez ha negado tajantemente.
La Unidad Investigativa de es diario conoció un correo del 14 de junio de 2009 entre Carlos Suárez y Piedad Córdoba en el que el primero, en calidad de abogado de Mancuso, le informa a la segunda que exjefes paramilitares, como alias Jorge 40, Macaco y el “Tuso” Sierra querían hablar con ella. Y, a su vez, le recomienda qué tramites surtir ante la embajada de ese país para poder visitarlos. Un año antes, el entonces presidente Uribe los había extraditado a los Estados Unidos argumentando que seguían delinquiendo desde cárceles y que eran requeridos por delitos de narcotráfico por cortes federales en Florida y Nueva York.
En octubre de 2019, Piedad Córdoba fue citada a declarar ante la Corte Suprema de Justicia como testigo del proceso que se adelantaba contra el expresidente por supuestamente torcer testigos. En esa diligencia judicial, la política liberal confirmó que estuvo en contacto con Suárez para poder entrevistar a Salvatore Mancuso. Además, le indicó a la Sala de Instrucción del alto tribunal que Suárez era socio de Abelardo de la Espriella.
Un penalista que también representó a exjefes paramilitares hace veinte años contó que “cuando los experamilitares se empezaron a desmovilizar, en 2003, De la Espriella fue cercano a ese proceso a através de su fundación FIPAZ, la cual promovía durante esos años una salida negociada con el grupo criminal. Incluso hay una famosa foto de Mancuso Jorge 40 y De la Espriella. En medio de ese agitado panorama fue que Suárez terminó siendo parte del equipo de abogados de Mancuso hasta 2010, aproximadamente. Por eso el expresidente Uribe señaló a Carlos Suárez”.
Ante ese ataque mediático, y a través de esa misma red social, Suárez le respondió a Uribe. “Señor expresidente, en mi actuación como abogado siempre sostuve una postura: la majestad presidencial no se toca. Verlo a usted actuando de esta manera solo comprueba que la lealtad que los abogados tuvimos con usted, nunca la mereció. La historia lo juzgará, hasta ahora, mi seguridad y la de mi familia no ha sido tocada, espero que así continúe”. De la Espriella siempre ha dicho que su trabajo con FIPAZ fue en el marco de una negociación y que no se trató de un respaldo al grupo criminal de Salvatore Mancuso, Macaco, Jorge 40, entre otros.
La empresa de Carlos Suárez con De la Espriella
Otro hecho que demuestra la estrecha relación entre Suárez y De La Espriella quedó registrado el 4 de marzo de 2015. Ese día, ellos dos, junto al experimentado periodista Óscar Ritoré Botero, inscribieron ante la Cámara de Comercio de Bogotá la empresa Estrategia & Poder, de la cual cada uno tenía el 33% de las acciones. De acuerdo con ese registro, la compañía tenía el propósito fundamental de asesorar a personas y empresas ante crisis reputacionales ante los medios de comunicación. Desde entonces, Estrategia & Poder opera en las mismas oficinas en donde funciona la firma de abogados del candidato: en la exclusiva zona T, en el norte de Bogota.
Según los registros públicos de la compañía, de la cual De la Espriella dejó de ser parte en 2021, actualmente el único accionista es Suárez Rojas y es gerenciada por Carlos Andrés Arias, otro asesor político que eventualmente es consultado por medios de comunicación sobre temas de marketing político y asuntos electorales. Más recientemente, esa empresa fue la encargada de organizar el evento de De la Espriella en el Movistar Arena, en noviembre de 2025, en Bogotá. Desde entonces, según los registros del Consejo Nacional Electoral (CNE), la empresa ha recibido cerca de COP 2.900 millones por parte de esa campaña presidencial.
Otro político que contrató a Estrategia & Poder fue el condenado exsenador del Partido de la U Bernardo Miguel “El Ñoño” Elías Nader. Más precisamente, en 2017, su nombre empezó a ser mencionado en los medios de comunicación como uno de los congresistas que hicieron parte de la red corrupta de Odebrecht en Colombia. Un hecho que terminó demostrado por la justicia y por el que ya pagó una condena de seis años de cárcel. En los últimos años, la firma de Suárez también asesoró la campaña presidencial de Alejandro Ordóñez en 2018; y las de Alejandro Char y Dilian Francisca Toro a la alcaldía de Barranquilla y la gobernación del Valle del Cauca, respectivamente. En las últimas elecciones al Congreso —el pasado 8 de marzo—, Estrategia & Poder también se hizo cargo de parte de la campaña digital del senador reelecto Alfredo Deluque, uno de los políticos más influyentes en la Costa Caribe. Justamente, en abril pasado, el congresista del Partido de la U le pidió a esa colectividad una autorización para apoyar la candidatura de Abelardo de la Espriella, la cual le fue aprobada por el grupo político.
Suárez Rojas también se ha hecho cargo del marketing de dos empresas ligadas directamente con el candidato: la conocida firma de abogados De la Espriella Lawyers y Ron Defensor, la marca del licor que comercializa desde 2022 el candidato presidencial junto al popular cantante de vallenato Silvestre Dangond.
Una antigua ficha de Pacific Rubiales, la petrolera que operó en el meta durante la década pasada, le contó a este diario que Carlos Suárez también fue contratado por la desaparecida multinacional petrolera gracias a las relaciones de alto nivel de Abelardo de la Espriella con los directivos. “El entonces abogado penalista defendía a Federico Restrepo Solano, vicepresidente para asuntos jurídicos de la petrolera Pacific Rubiales, entre 2008 y 2017. Es allí donde Abelardo conoció a la cúpula de la compañía y conectó a su amigo Suárez”, dice un antiguo directivo de la petrolera que pide reserva de su nombre.
Durante esos años, un equipo especializado de la Fiscalía General intentó establecer el supuesto papel que cumplió Restrepo Solano, como directivo de Pacific, en la posible financiación irregular a la campaña de Juan Manuel Santos en 2014. Una investigación que fue cerrada, según contó de la Espriella a este diario en 2022, pero sin aportar ningun documento que respaldara esa afirmación.
Los viejos negocios con el vicecontralor Silgado Betancourt
De lo que sí hay registros públicos, es de los contratos que ha tenido la empresa de Suárez con entidades del Estado colombiano entre 2018 y 2025, los cuales le representaron ingresos COP 1.834 millones. Según el portal anticorrupción de la Secretaría de Transparencia, durante ese lapso, Estrategia & Poder fue contratista de la Unidad Nacional de Protección (UNP), la Corporación Autónoma del Valle del Cauca, la Gobernación del Magdalena, Fededepartamentos, la Imprenta del Valle del Cauca y la Personería de Bogotá. El contrato que firmó con esta última entidad le costó una mención en una extensa denuncia que llegó a la Procuraduría General en julio de 2024 y que sigue bajo estudio del Ministerio Público.
Un sindicato de la Personería denunció disciplinariamente a Carlos Silgado Betancourt, exsecretario general de la administración de Julián Pinilla y hoy vicecontralor general de la Nación. El documento, dirigido a la entonces procuradora general Margarita Cabello, alertaba sobre un posible conflicto de intereses en la suscrpición de un contrato de COP 202 millones que recibió Estrategia & Poder de manera directa por parte de Silgado. De acuerdo con la denuncia, el exsecretario no informó a la Personería que tanto él como su pareja sentimental tenían negocios desde 2014 en al menos tres empresas vinculadas con Carlos Suárez en el sector inmobiliario en Bogotá: Class Home Asesores, Construcciones CA y Zona 41. Habían participación accionaria de los tres en estas firmas.
En diálogo con este diario, Silgado Betancourt señaló que conoció en los años ochenta a Suárez cuando eran estudiantes de Derecho en la Universidad Externado de Colombia. “Nos volvimos amigos en las aulas, además, su padre era docente nuestro. Nuestra amistad tuvo episodios que eran interrumpidos porque él vivió algunos años fuera del país. Con respecto al contrato denunciado por el sindicato yo no tenía cómo saber que Suárez era el accionista mayoritario de la compañía, en los registros de Cámara y Comercio aparecía el nombre de otra persona como representante legal”, señaló el vicecontralor.
Cuando le preguntamos sobre quién recomendó ante su despacho esta empresa para firmar el contrato, Silgado señaló que el perfil de la compañía llegó desde la oficina jurídica de la Personería, como llegaban decenas de contratos más y que la empresa cumplió con los requisitos para hacerse cargo de la estrategia de comunicación de la entidad distrital. Sin embargo, desde el sindicato señalan que era muy fácil saber que la cabeza de Estrategia y Poder era Carlos Suárez, pues en su sitio web figura como el CEO de la compañía. Incluso, la página, que dejó de funcionar hasta abril pasado, registaba sus apariciones en medios de comunicación como cabeza de la firma.
Por ejemplo, en noviembre de 2017, le dijo a la Revista Semana: “Los topes electorales normalmente no se cumplen (...) Son datos imposibles de medir porque en elecciones se crea una economía paralela que mueve a miles y miles de personas trabajando en publicidad, logística, eventos, transporte, material POP, ATL, donaciones en especie, etc”. Parte de esas cuentas se las consultamos con las preguntas que le enviamos a Suárez, pero que no fueron respondidas. Lo cierto es que, concuerdan fuentes al interior de la campaña, el rol de Suárez es “vital” para hoy estar compitiendo en la elección de este 31 de mayo por un cupo en una eventual segunda vuelta presidencial.
*Este especial periodístico continuará este jueves y sábado en las ediciones impresas y portal web de El Espctador con los perfiles de los gerentes de campaña de Iván Cepeda y Paloma Valencia.
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