7 Mar 2022 - 7:00 p. m.

Cacarica, 25 años resistiendo guerras recicladas

La séptima versión del Festival de las Memorias “Somos Génesis 2022″ se realizó en la zona humanitaria de Nueva Esperanza en Dios, en la cuenca del río Cacarica, Chocó. Tras 25 años de la operación Génesis, en donde más de 3.500 personas fueron desplazadas, las comunidades del Bajo Atrato le piden al Estado inversión social. A pesar de la captura de Otoniel, el control de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) persiste en la zona.
Nicolás Achury González

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La subregión del Bajo Atrato tiene una posición privilegiada: está ubicada en la esquina noroeste de Colombia por lo que posee costas en los océanos Atlántico y Pacífico. Además, en la zona confluyen los ríos Domingodó, Curvaradó, Cacarica, Salaquí, Pedaguita, La Larga, Truandó y Jiguamiandó, lo que la convierte en un gran corredor fluvial. De ahí el interés de los grupos armados por tomar el control de la región.

Las disputas territoriales y la guerra por el acaparamiento de economías ilícitas han derivado en afectaciones directas a la población civil que en algunos casos vive confinada y, en otros, ha tenido que huir de sus territorios. Una dinámica en la que incluso ha influido, en ciertos momentos de la historia, la intensa presencia de la Fuerza Pública.

El control de las AGC en este lugar del Golfo de Urabá, estratégico para el tráfico de migrantes irregulares, cocaína y armas, que conecta con Panamá en Centroamérica, es total, pero no es nuevo. La séptima versión del Festival de las Memorias “Somos Génesis 2022″ se realizó en la zona humanitaria de Nueva Esperanza en Dios, en la cuenca del río Cacarica, Chocó. Tras 25 años de la operación Génesis, en donde más de 3.500 personas fueron desplazadas, las comunidades del Bajo Atrato le piden al Estado inversión social.

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