17 Aug 2019 - 1:40 p. m.

La mala hora del puerto de Buenaventura

La entrada en funcionamiento de un nuevo puerto de aguas profundas en Ecuador ocasionó que parte del negocio de transbordo de cargas, dejara de operar en el Pacífico colombiano. La necesidad de dragar la bahía es el reclamo que por más de una década han hecho los empresarios de la región.

Redacción Investigación

El puerto de Buenaventura está ubicado en la costa pacífica colombiana. / Gustavo Torrijos
El puerto de Buenaventura está ubicado en la costa pacífica colombiana. / Gustavo Torrijos

Los grandes barcos que llegaban desde Asia a Buenaventura y tenían como destino final a EE. UU. o Europa, ya no llegarán con tanta frecuencia. El puerto colombiano, uno de los más importantes del Pacífico latinoamericano, sufrió un duro golpe con la entrada en funcionamiento de un fuerte competidor en Ecuador: el puerto de aguas profundas de Posorja en Guayaquil, con profundidad adecuada para recibir grandes navíos que buscan hacer transbordos de carga. Una situación que pone en riesgo a los exportadores, y a Buenaventura, al dejar de ser competitiva en la carrera por convertirse en destino principal de las grandes navieras antes de su paso por el canal de Panamá.

La razón es sencilla: mientras los principales puertos del Pacífico latinoamericano se adecuaron a la ampliación del canal de Panamá, como dragar sus bahías, en Buenaventura no se hizo un solo trabajo para enfrentar la situación. Ante la evolución del mercado marítimo con la apertura de la segunda “carretera” entre el Pacífico y el Atlántico, que permitía el cruce de los navieros más grandes del mundo, los puertos debían lograr una profundidad de no menos de 16 metros para la navegabilidad de estos buques. En la bahía de Buenaventura solo hay 12 metros y se tiene que esperar cada 12 horas a que haya marea alta para que estos barcos puedan entrar a descargar o recoger contenedores.

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