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Así se rindió homenaje a los muertos y, de paso, se le recordó al país que alrededor de la tragedia ocurrida en la mañana del 27 de noviembre de 1989, aún ronda la impunidad .El evento fue organizado por la fundación Colombia con Memoria, que reúne a las familias de las víctimas del atentado.
Momentos antes de que los globos fueran liberados, hubo una ceremonia religiosa en la Catedral Primada de Colombia, contigua a la plaza, que se dio en simultánea con ceremonias religiosas en Cali y Medellín. Durante el acto, las familias le enviaron un mensaje directo a las autoridades, exigiendo que los procesos judiciales arrojen resultados. Hasta ahora, solo dos personas han sido condenadas por el ataque.
A las 7:19 del 27 de noviembre de 1989 explotó la bomba que el Cartel de Medellín había logrado camuflar en el avión Boeing 727-21 que cubría la ruta Bogotá-Cali. La aeronave de matrícula HK 1803 explotó en el aire y los cuerpos de los 107 ocupantes quedaron esparcidos en un área de cinco kilómetros sobre el cerro Canoas, en el área rural de Soacha (Cundinamarca). Según las investigaciones que aún siguen vigentes, uno de los puntos centrales que se está tratando de esclarecer es si hubo participación del DAS en la planeación de los hechos, como ocurrió en otras acciones que perpetró el Cartel de Medellín o sus principales socios, las autodefensas de Carlos Castaño.
Lo que la justicia ha establecido es que el atentado fue ordenado por Pablo Escobar Gaviria, jefe del Cartel de Medellín, quien contaba con el respaldo de otros narcotraficantes, para asesinar al entonces candidato presidencial César Gaviria. Pero sus planes fallaron: el político viajó en un avión privado. Sin embargo, la bomba ubicada en la silla 15F fue activada.
“Debe saberse quiénes fueron esas personas involucradas y juzgarlas como debe ser”, dijo Gonzalo Rojas, director de la fundación Colombia con Memoria, durante el homenaje.