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Blanco y Becerra fueron condenados por el delito de destrucción, supresión y ocultamiento de documento público, mientras que a Galvis se le imputaron también los delitos de secuestro extorsivo agravado, apoderamiento y desvío de aeronaves y falsedad material en documento público. Adicionalmente la Corte Suprema de Justicia les ordenó indemnizar los perjuicios causados y les negó la condena de ejecución condicional y la prisión domiciliaria.
Los guerrilleros subieron al avión con documentación falsa, y por eso fueron acusados, además Galvis fue posteriormente identificado por uno de sus tripulantes y compartió celda con "Óscar Luis Mayorga León, que informó a la justicia que aquel le había contado sobre su participación en el delito". Este mismo personaje utilizó el nombre de 'Diego Alonso Pérez Cadavid', además de los alias 'Joselito', 'Arturo Cano' y 'Ricaurte'.
Galvis fue reconocido por uno de los tripulantes del Fokker 50, además Luciano* compartió sitio de reclusión con él por algún tiempo e informó a la justicia que aquel le había contado sobre su participación en el delito.
"Yo lo conocí cuando él fue uno de los comandantes del frente Capitán Parmenio que operaba en San Vicente de Chucurí en 1987, 1988, 1989. Después de esa época me volví a encontrar con él el 28 de Marzo del año 2000 en un calabozo del Gaula Ejército”, indicó el testigo en su momento.
La defensa había pedido que se casara la sentencia, argumentando que en el discurso de este testigo habían incongruencias, lo que la Corte rechazó de manera tajante, y por el contrario, dejó en firme la sentencia del Juez 2° Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.
La Corte recordó que "cuando la nave sobrevolaba, seis hombres armados, que cubrían sus rostros y dijeron pertenecer al denominado Ejército de Liberación Nacional, ELN, intimidaron a pasajeros y tripulación y ordenaron su desvío de la ruta original para llevarla a una pista ilegal denominada “Los Sabalos”, ubicada en la vereda “El Piñal”, corregimiento “Vijagual”, entre los municipios de Simití y San Pablo, en el departamento de Bolívar".
Ya en el lugar, los privados de su libertad fueron divididos en grupos y llevados por caminos diferentes. Estando secuestrado murió Carlos Gustavo González. Entre otros pasajeros del avión estaban Juan Corso,Abner Duarte, en ese entonces gerente de la estatal Empresa Colombiana de Gas, el piloto que viajaba como pasajero Laslo Kali y su hija Lesly, que escribió un libro sobre su cautiverio.