A quince integrantes de la banda Los Florentinos, dedicada a la compra, tráfico y venta de celulares hurtados se les profirió medida de aseguramiento.
Según la Unidad de Fiscalías contra las Bandas Criminales (Bacrim), los delincuentes robaban los aparatos en Bogotá, Cali, Medellín y Pasto para luego enviarlos a través de encomiendas a Argentina, Ecuador, Perú y Venezuela.
La Fiscalía General de la Nación aseguró que los hombres vendían cada teléfono celular entre 60 y 500 mil pesos, dependiendo del tipo de aparato. Se indaga ahora si trabajadores de empresas celulares habrían borrado de las bases de datos las SIM Cards reportadas por hurto.
A los capturados, entre ellos el jefe de la organización identificado como Florentino Mosquera Marín, se les imputaron los delitos de receptación, concierto para delinquir en concurso homogéneo y manipulación de las terminales móviles para alterar bases de datos.