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26 Feb 2021 - 5:53 p. m.

A la cárcel supuesto sicario del Clan del Golfo involucrado en caso Juana Perea

Nilson Enrique Obregón Reyes, alias Cabeza, fue capturado en las últimas horas como supuesto miembro del Clan del Golfo. La Fiscalía lo señala de haber intentado ocultar el crimen contra la lideresa social Juana Perea, asesinada el pasado 29 de octubre en Nuquí (Chocó).
Nilson Enrique Obregón Reyes, alias "Cabeza", señalado de encubrir el asesinato contra la lideresa Juana Perea.
Nilson Enrique Obregón Reyes, alias "Cabeza", señalado de encubrir el asesinato contra la lideresa Juana Perea.
Foto: Fiscalía

El asesinato de la lideresa social Juana Perea, quien durante años quiso hacer del Chocó un paraíso turístico y no un infierno tomado por el paramilitarismo, ya tiene tras las rejas a tres presuntos responsables. A alias Tigre y Mulo se suma Nilson Enrique Obregón Reyes, alias Cabeza, quien en las últimas horas fue enviado a la cárcel, como medida preventiva, pues se trataría de quien intentó ocultar rastros del crimen. Según las autoridades, las hipótesis apuntan al Clan del Golfo.

En contexto: Juana Perea, lideresa de Nuquí, Chocó, fue asesinada.

De acuerdo con la Fiscalía, Obregón Reyes, alias Cabeza, ocultó las armas que se usaron en el asesinato de la lideresa social colombo-española. Y no solo eso, el capturado habría conseguido una casa para albergar a las otras personas que al parecer participaron en el asesinato. “En las verificaciones realizadas se constató que el procesado tiene antecedentes judiciales por homicidio, delitos sexuales, porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes”, agregó el ente investigador.

Un fiscal delegado contra las Violaciones a los Derechos Humanos imputó a alias Cabeza por los delitos de feminicidio agravado y concierto para delinquir. Tras escuchar la intervención de la Fiscalía, el juez del caso le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario. El crimen contra Juana Perea fue advertido por pescadores de la cabecera municipal de Nuquí (Chocó) el 29 de octubre de 2020, cuando su cuerpo fue encontrado sin vida y con un disparo en la cabeza.

Según las investigaciones, Néstor Leonel Lozano Muriel, alias el Tigre, quien sería un jefe del Clan del Golfo en el Chocó, habría disparado en por lo menos tres oportunidades contra Juana Perea. Meses antes, el alcalde de Nuquí, Yefer Gamboa, había pedido que se aumentara el pie de fuerza en la zona, a raíz de la fuerte presencia del Clan del Golfo en la región. De hecho, la Fiscalía cree que Perea habría sido asesinada por su oposición al grupo armado organizado.

Lea también: A Juana Perea la mató el Clan del Golfo por enfrentarlo, dice la Fiscalía.

Así se refirió la Fiscalía días después del ataque contra la lideresa: “Al parecer, la mujer los increpó y les pidió abandonar la región para reactivar proyectos ecoturísticos”. Desde 2016, Juana Perea y su esposo, un bombero estadounidense, compraron 30 hectáreas de un caserío en Nuquí llamado Los Termales. La pareja había adelantado procesos para activar el turismo en la zona, conocido por el avistamiento de ballenas. Sin embargo, a finales del año pasado la mujer fue secuestrada y llevada en una lancha hacía su último destino.

Entre los otros procesados está Aristides Pacheco Benítez, alias Mulo, a quien el pasado 21 de enero la Fiscalía le reconfiguró la investigación por feminicidio. “Al parecer servía de transportador o motorista de la lancha. Por ello se presume que sería quien trasladó a los hombres que sacaron en contra de su voluntad a la ambientalista de su residencia en el corregimiento Termales de Nuquí (Chocó) y los llevó por el río Nuquí hasta un sector conocido como Coquí, donde fue ultimada con arma de fuego y su cuerpo lanzado al agua”, dijo la fiscalía delegada contra las Violaciones de Derechos Humanos.

Lea también: Uno de los vinculados al asesinato de Juana Perea ahora será investigado por feminicidio.

La lideresa Juana Perea, además, había manifestado su férrea oposición al proyecto del puerto de Tribugá, en Nuquí, que según la Gobernación de Chocó es un megaproyecto de infraestructura que respaldaría al puerto de Buenaventura y serviría de alternativa para conectar al Pacífico colombiano con el centro y nororiente del país. Sin embargo, lideres ambientales como ella denunciaron que tal construcción afectaría el corredor migratorio anual de más de 1.500 ballenas jorobadas.

“Pensemos en que también esta megaobra impactaría al menos 1.400 hectáreas de manglar que tienen planes de manejo construidos por la comunidad, sin olvidar el impacto negativo en las playas de anidación de tortugas y la consecuente ruptura del balance ecosistémico y de seguridad alimentaria que tienen las comunidades locales, ya sea como la que tienen con la tiangua o con la pesca artesanal”, le explicó a este diario Daniela Durán, coordinadora del programa de Incidencia Política de la Funfdación MarViva, en una entrevista de septiembre pasado.

::Conozca más detalles sobre el Puerto de Tribugá en el presente enlace::

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