Dos años después de haber sido condenado por la Corte Suprema de Justicia por su participación en el magnicidio de Luis Carlos Galán, ocurrido el 18 de agosto de 1989, el excongresista Alberto Santofimio arremete contra quien fue un testigo clave en su contra: el exjefe de sicarios de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez, alias Popeye.
En un documento enviado al despacho del fiscal Eduardo Montealegre, el exsenador se declara víctima de Popeye y pide que su caso sea incluido “en un proceso de constatación de las mentiras de este testigo y se produzcan las consecuencias legales de ello”. Esta solicitud llega en momentos en los que quien fuera jefe de sicarios de Escobar vuelve a generar controversia por las recientes declaraciones dadas a la revista Semana, en las que aseguró con algo de cinismo que quiere “enseñarles a los jóvenes de Colombia que no tienen por qué vender sus vidas por un Mercedes-Benz o por los cucos de una reina de belleza, como hice yo”, y por el rumor ya desmentido de que estaba cerca de quedar en libertad.
En el texto de 91 páginas, Santofimio le dice al fiscal Montealegre que “en buena hora para la recta administración de justicia, usted ha puesto la autoridad de la Fiscalía al servicio de defender los derechos de quienes hemos sido investigados y condenados con base, exclusivamente, en testimonios falaces de sujetos del crimen organizado que utilizan su palabra mentirosa para lograr beneficios penales y penitenciarios, y en algunos casos, económicos”.
Por ello hace la solicitud de que se investigue a Popeye, a quien se refiere como “un sicario material y moral, un sociópata redomado (...) precursor de la práctica de los falsos testigos en Colombia, instigados y pagados por enemigos políticos para conseguir réditos electorales”.
Como si se tratara de un alegato contra la decisión de la Corte, Santofimio presenta 24 supuestas pruebas de que Popeye mintió en sus declaraciones dentro del proceso por la muerte de Luis Carlos Galán, más evidencias de que supuestamente habría hecho lo mismo en otros procesos, como el del Palacio de Justicia y el derribamiento de un avión de Avianca en 1989.
“Sólo espero, respetado señor fiscal, la atención a esta denuncia para que en mi condición de ciudadano víctima de un oprobioso criminal que logró engañar e inducir a error a algunos operadores judiciales, pueda tener verdad, justicia y reparación en mi caso”, asegura, aunque en su caso es poco o nada lo que se puede hacer, debido a que ya fue analizado por la Corte Suprema de Justicia y sólo le queda solicitar que lo revise de forma extraordinaria alguna alta corte o sea tratado por la justicia internacional.
En 2011, Santofimio fue condenado por la Corte Suprema de Justicia por ser el instigador del crimen de Galán, perpetrado por el cartel de Medellín, al parecer con ayuda de agentes del Estado. ¿La razón? De acuerdo con la Corte Suprema, “el ánimo de Santofimio estaba plagado de sentimientos de odio para con Galán, quien no solamente le impedía su llegada a la Presidencia de la República, sino que puso en evidencia sus vínculos delictivos, lo cual incidiría negativa y definitivamente en su carrera política”.
Al conocer de la solicitud de Santofimio, el senador Juan Manuel Galán, hijo del fallecido Luis Carlos Galán, dijo que, aunque la Fiscalía es la encargada de definir qué hacer al respecto, en su criterio no tiene futuro, pues el caso contra Santofimio está cerrado. También aseguró que la justicia le ha dado credibilidad al testimonio de Popeye en otros varios procesos y ha demostrado que lo dicho por el exjefe de sicarios de Pablo Escobar era cierto.
Santofimio insiste en que es inocente y que su proceso fue un montaje orquestado por algunos funcionarios de la Fiscalía y Popeye. El exjefe de sicarios, por su parte, se sostiene en su versión de que Santofimio llenó de razones a Pablo Escobar para matar a Galán. Se espera que la solicitud de Santofimio —que parece el recurso extraordinario con el que el excongresista pretende revivir un proceso ya cerrado— sea estudiada por la Fiscalía. Por ahora esta petición vuelve a enfrentar a un exjefe de sicarios que confesó más de tres mil crímenes y al instigador de un magnicidio. Una pelea entre criminales condenados.
@jdlaverde9
@juansjimenezh