Una operación militar desarrollada por el Ejército Nacional permitió detener tareas que se adelantaban en una minera ilegal ubicada en la vereda San Antonio de Gurumendy, de López de Micay, en el departamento del Cauca.
Las afectaciones ambientales que sufre el río y las diez hectáreas de esta vereda, permitieron la intervención militar por el uso indebido, al parecer, de maquinarias como excavadoras, motores industriales y dragas que estaban permitiendo la extracción de cuatro mil gramos de oro en la región. Además, como consecuencia de la minería ilegal más de seis mil árboles fueron deforestados y la recuperación de la huella ambiental podría tomar de 20 a 30 años en el Pacífico caucano.
El despliegue ofensivo para detener esta actividad ilícita permitió llegar a la vereda San Antonio de Gurumendy, donde además se localizaron cuatro excavadoras, dos motores industriales y una draga, elementos que eran utilizados para extraer más de 4000 gramos de oro por mes, cuyo valor en el comercio ilegal asciende a los 1200 millones de pesos.
Ejército Nacional
En el despliegue de las operaciones militares se determinó que las maquinarias avaluadas en $1.380 millones pertenecerían a las disidencias Carlos Patiño y Jaime Martínez. Es decir, que además de detener la minería ilegal, se desarticularon objetos que le permitía a estos grupos armados ilegales mantener sus rentas mensuales obtenidas por la extracción y comercialización del mineral.
Las Fuerzas Militares permanecerán en la región evitando nuevamente la toma del territorio por parte de las disidencias en áreas importantes y estratégicas para el medio ambiente. De esa manera no se permitiría el daño de recursos naturales y la contaminación ambiental por explotación ilícita de oro o hidrocarburos.
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