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En la madrugada de este 7 de febrero, las instalaciones del Batallón de Infantería Liviana N.º15 General Francisco de Paula Santander fueron atacadas con explosivos. De acuerdo con las autoridades, los objetos fueron arrojados por presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (Eln) desde un vehículo. Concretamente, se sospecha de integrantes del Frente Carlos Armando Cauca Guerrero del grupo armado.
Según el general Rodolfo Morales Franco, comandante de la Segunda División del Ejército, el ataque se dio sobre las 11:00 p.m. del 6 de febrero, los explosivos fueron lanzados desde una volqueta. Además, dijo, “el ataque evidencia el uso de prácticas terroristas que violan los derechos humanos e infringen el Derecho Internacional Humanitario (DIH)”.
En el ataque a las instalaciones militares, ubicadas en Ocaña (Norte de Santander) dos militares resultaron heridos y tienen lesiones por esquirlas a causa de la explosión. Ambos fueron evacuados a un centro de salud para recibir atención especializada en Ocaña.
Uno de los responsables del ataque, según el Ejército, murió en el hecho por la reacción de las tropas. Además, otro hombre fue capturado cuando intentaba huir del lugar. Al parecer, dice la institución castrense, la acción criminal “se trataría de una retaliación por las operaciones militares adelantadas en Tibú contra los integrantes de este grupo”.
Tras los hechos, la institución dispuso de un equipo interdisciplinario para atender y apoyar al personal que resultó afectado en el ataque e interpondrá las denuncias a las que haya lugar. Además, el Grupo de Manejo de Artefactos Explosivos (MARTE) realiza verificaciones en la zona para descartar la presencia de algún otro artefacto explosivo que pueda afectar a la comunidad o al personal militar del sector.
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