Tras el ataque de 200 guerrilleros de las Farc a Corinto (Cauca), que cobró las vidas de nueve militares y dejó otros cuatro más heridos, el ministro de Defensa, Gabriel Silva, y el comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla, se desplazaron a la zona para coordinar la persecución de los subversivos y evaluar la situación de orden público.
El presidente Uribe lamentó el ataque terrorista y dijo que las autoridades están analizando “los correctivos” para garantizar la seguridad. De hecho, Uribe ordenó reubicar la III División del Ejército, con sede en Cali, en Popayán, durante un consejo de seguridad que tuvo el lunes pasado. Es el quinto ataque de las Farc en el año a Corinto, revelaron las autoridades.