Andrés Idárraga Franco es el protagonista del más reciente escándalo que puso en tensión a varias dependencias del Gobierno Petro. En Secretario de Transparencia y ahora ministro de Justicia encargado aseguró denunció que el Ministerio de Defensa, en cabeza de Pedro Sánchez, ordenó espiarlo desde el comando de contrainteligencia del Ejército. Además, que su celular fue infectado con el software espía Pegasus del que, a hoy, no se sabe ni dónde está ni quién lo está usando. En diálogo con este diario, Idárraga señaló que no confía en el ministro Sánchez ni en uno de los hombres de más confianza del primer mandatario, Augusto Rodríguez. Aseguró además que sabe de otros altos mandos del Ejército que estarían involucrados en el caso y que es víctima de una campaña de desprestigio por sus denuncia de corrupción en la fuerza pública.
Usted le contó al presidente Gustavo Petro los hallazgos de sus investigaciones en diciembre. ¿Qué le dijo?
Yo le mencioné el tema y me dijo que iba a hablar directamente con el ministro de Defensa. Pero no volvimos a hablar porque vinieron otras coyunturas propias del fin de año. Ahí quedó la cosa. Yo le informé en ese momento que lo iba a denunciar, como efectivamente lo hice ayer.
Con quien sí ha podido hablar del tema es con el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. ¿Cuál fue su respuesta? ¿Qué opina usted sobre la posición que ha tomado hasta ahora?
Pues yo le pregunté de quién dependía el sargento viceprimero Darwin Rodríguez Ramírez, de quien me dicen podría ser el principal sospechoso de la orden de contrainteligencia militar de seguirme. Él me dijo que él trabajaba para su despacho directamente. Entonces ya será la Fiscalía la que verifique si efectivamente, según como me dicen mis fuentes, él está involucrado en esto o no. Tengo más nombres. Hay un teniente coronel del Guaviare sobre el que también puse en consideración su nombre a la Fiscalía. Y, por supuesto, las placas de vehículos con las que estaban haciendo las verificaciones, así como el informe de contrainteligencia que me indica de manera explícita que del Ministerio salió la orden de seguirme.
¿Quién del Ministerio dio esa orden?
Eso es lo que quiero que el ministro Pedro Sánchez investigue y le informe al país.
¿No debería ser la Fiscalía?
Claro, pero es que hay unos controles internos disciplinarios que también tienen que activarse.
Usted en varias declaraciones ha dicho que no confía en Pedro Sánchez. ¿Por qué?
Porque si viene una orden de trabajo de contrainteligencia del Ejército donde dice que desde el Ministerio de Defensa dan la orden de trabajo de contrainteligencia, donde dice que desde el Ministerio de Defensa dan la orden de seguirme, pues ¿cómo confío en él?
¿La Fiscalía ha dicho algo?
Sí. Desde primera hora hemos de este martes estuvimos en reuniones. Ya me reuní con el equipo de investigadores del fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia que tiene el caso Pegasus. Ya rendí entrevista libre ante ellos y el día de mañana vamos a seguir con otra serie de diligencias.
Usted también mencionó que el caso se llevó a la Contraloría. ¿Ya tiene cifras de cuánto se gastó ese batallón de inteligencia con todo esto?
No. Estoy esperando que el contralor, con quien no he tenido la oportunidad de hablar, me informe si van a tomar alguna acción o no, porque es el que de manera inmediata podría entrar a hacer verificación en esos centros de costos, en dónde se están invirtiendo los recursos de gastos de reserva de inteligencia y sus cuantías.
Usted también mencionó que hay básicamente dos líneas: una, la del informe de contrainteligencia del Ministerio de Defensa y otra, del lado de Pegasus. ¿Quién cree que está detrás de Pegasus?
La verdad lo ignoro. Yo pensé que Pegasus lo tenía la Policía. Así se denunció inicialmente. Ahora nos encontramos con que al parecer también lo tiene el Ejército. Esas son hipótesis. Una es que los que tienen Pegasus, que seguramente es gente de contrainteligencia de la Policía, lo hayan activado en mi celular en paralelo a la orden de seguimiento por parte de contrainteligencia del Ejército. Tengo un hilo conductor a través de un alto oficial de inteligencia del Ejército que podría llevar a comprobar esa hipótesis. Es decir, por el lado de Pegasus jalaban parte de la inteligencia por Policía, y por el lado de contrainteligencia, el Ejército. Esta es solo una hipótesis que tiene que esclarecer la Fiscalía.
¿Por qué cree usted que Pegasus lo tiene la Policía?
Porque las investigaciones de la Fiscalía sobre el caso indican que siempre ha estado en manos de la Policía. Yo hablé con el director general de la Policía, volví a hacer una revisión sobre todos los mecanismos de inteligencia y no tenemos rastro. O sea, tenemos un software pago con recursos, seguramente de la Nación, y que se encuentra en un paradero desconocido por unas personas que se desconocen.
Ministro, ya estamos casi a mitad de enero y todavía no hay ministro en firme para la cartera de Justicia. ¿Por qué no lo han nombrado? ¿Cree que sus denuncias tienen que ver?
Yo no he preguntado. Yo hago caso a las órdenes del presidente y desconozco las razones por las cuales tal vez no hayan encontrado un ministro para que asuma en propiedad. Yo, mientras tanto, sigo en la tarea como si lo estuviera. La verdad, no creo que mis denuncias sean la razón. Yo creo que el Presidente tiene toda la confianza en mí y en mi rigurosidad. Creo que el Ministerio hoy marcha muy bien y la Secretaría de Transparencia sigue manteniéndose en un buen punto de trabajo. Entonces, digamos, no es prisa ni del Presidente, ni mucho menos prisa mía.
Según su denuncia, hay cuatro grandes investigaciones que usted hizo y que posiblemente lo pusieron en el blanco de estas delicadas actuaciones. ¿Usted se sostiene en que es el blanco de este ataque por esas denuncias?
El informe de contrainteligencia lo dice claramente. Esa orden dice que hay que hacerme seguimientos, adicional a los seguimientos que le hicieron a mis hijas que son menores de edad. A mí no me cabe duda de que soy víctima de eso por cuenta de las investigaciones que en materia de anticorrupción vengo haciendo al interior del sector Defensa, que no son pocas, que el presidente conoce y que ahí van avanzando.
¿Hay alguna que usted considere más grave que las otras?
Presunto vínculo de altos oficiales con la Segunda Marquetalia.
Usted en una entrevista dijo que no confía en Augusto Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y hombre de confianza del presidente. ¿Por qué lo dijo en este contexto?
Porque sé que el señor Augusto Rodríguez se ha dedicado, como todos estos años lo ha hecho, a hablar mal de todas las personas que somos relativamente cercanas al presidente de la República. Desconozco sus razones, pero sé de buenas fuentes que el señor hace un muy mal uso de sus palabras cuando se refiere a mí. Entonces no sería extraño para mí que él esté involucrado, pero eso de nuevo será la Fiscalía General de la Nación la que lo determine.
¿En qué términos se ha referido a usted?
Son términos muy desobligantes y yo creo que, en el contexto en el que se da esta denuncia, veo una campaña de desprestigio en mi contra. Y cuando una persona como él, con su dignidad como director de la Unidad Nacional de Protección, se pone a calumniar, chismosear y a hablar mal a las espaldas, no me queda otra que seguir pensando que él podría ser una de las personas interesadas en acabar con la reputación de quienes hablan.
¿Usted no ha pensado que estas declaraciones lo ponen en una mala posición frente al presidente?
A mí me enseñaron que primero la dignidad. Y yo creo que en este momento, en este punto del gobierno, donde he entregado todo lo que he entregado, donde he venido haciendo tantas denuncias, más de 1.800 denuncias por actos de corrupción dentro y fuera del gobierno, la verdad es que no estoy pensando en un empleo. Estoy pensando en que se haga justicia y se conozca la verdad.
¿Usted se siente despreciado por el presidente?
De ninguna manera. Muy querido por el presidente.
¿Despreciado por el Gobierno?
Cincuenta-cincuenta. Depende de quién del Gobierno.
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