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Bomba Sucia

La semana pasada, durante la Conferencia de Desarme de Naciones Unidas, el vicepresidente, Francisco Santos, reveló que en los computadores de ‘Raúl Reyes' se encontró "información enviada de un comandante a otro que indica que las Farc estaban aparentemente negociando por material radiactivo, la base principal para generar armas sucias de destrucción masiva y terrorismo".

El Espectador

08 de marzo de 2008 - 02:58 a. m.
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Raúl Reyes' habría recibido el 16 de febrero de ‘Édgar Tovar', jefe del frente 48, un correo electrónico en el que le comunicaba: "Hay un señor que me surte de material para el explosivo que preparamos y se llama Belisario y vive en Bogotá y es amigo de ‘Jhon 40' (...) Él me manda el muestrario y las especificaciones y propone vender cada kilo (de uranio) a 2,5 millones de dólares y que ellos entregan y nosotros miramos a quién le vendemos. (...) Que sea el negocio con un gobierno para venderle arto (sic); tienen 50 kilos listos y pueden vender mucho más. Tienen el contacto directo con los que tienen el producto".
El término de "armas sucias" ha provocado una gran confusión. En un principio el término sirvió para designar bombas de fisión de bajo rendimiento, pero hoy se utiliza para identificar los artefactos explosivos que diseminan partículas radioactivas en la atmósfera. Se trata de un arma de fácil fabricación, pues combina explosivos tradicionales con alguna sustancia radioactiva que luego de la detonación queda dispersa en la zona del ataque. "El efecto real de ese material radioactivo no es importante, pero el efecto de terror que provocaría si es preocupante", explica Fernando Cristancho, físico experto en energía nuclear de la Universidad Nacional.

El uranio enriquecido (es una de las formas químicas en que el uranio es más radioactivo) que estarían negociando las Farc no sería utilizado para crear una bomba que utilice energía nuclear, porque eso exige infraestructuras gigantescas y miles de millones de dólares. En cambio, como ha sucedido con los cilindros-bomba, podrían utilizar ese uranio para contaminar la zona donde explote el artefacto convencional. "La contaminación radioactiva no sería suficiente para matar a nadie, pero crearía pánico en la gente", comentó un experto en energía nuclear de la Universidad de los Andes que prefirió que su nombre no se publicara.

Rebeldes chechenos han sido acusados de utilizar en 1995 una bomba sucia en Moscú, que contenía 5 kg de explosivo y como material radiactivo Cesio-137. Aunque no ocasionó ningún desastre sí fue utilizada como amenaza y demostración de fuerza. Desde el derrumbe de las Torres Gemelas se teme por el uso de estas bombas en manos terroristas.

Por El Espectador

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