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Arnubio Triana Mahecha, alias 'Botalón', excomandante de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, salió este martes de la cárcel de Itagüí, donde terminó de pagar la pena alternativa de ocho años que le fue impuesta en el marco de Justicia y Paz. Así se convirtió en el tercer exjefe paramilitar en quedar libre este año, luego de Freddy Rendón Herrera, alias 'El Alemán' y Rodrigo Pérez Alzate, alias “'Julián Bolívar'.
'Botalón', paramilitar de vieja data, hizo parte de la escuela criminal organizada por el mercenario israelí Yair Klein en los años 80 y financiada por Gonzalo Rodríguez Gacha, “El Mexicano”, socio del capo Pablo Escobar. En 1994 reingresó a las filas paramilitares, luego de un periodo como “desmovilizado” que solo le duró tres años.
Escaló en la estructura hasta hacerse comandante de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, que se unieron al proyecto de Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) de Carlos Castaño, en 1997. Su grupo negoció el control del Magdalena Medio con Ramón Isaza, viejo amo del crimen en esa región.
El poder de Botalón se concentró en Boyacá y Santander –de donde es oriundo–, departamentos en los que dejó una imborrable estela de terror. Entre sus confesiones, asumió la culpa por 89 homicidios y 112 desapariciones forzadas. En diciembre de 2014, un tribunal de Justicia y Paz lo condenó por 309 crímenes confesados, pero esa condena era parcial y él todavía tiene cuentas pendientes con la justicia.
Los hombres bajo el mando de 'Botalón', que en el momento de su desmovilización eran 742, estuvieron involucrados en varios asesinatos contra personas de la comunidad LGBTI. Además, violentaron sexualmente a mujeres de la región bajo su dominio y reclutaron alrededor de 82 menores de edad, entre estos, dos niños de 7 años, según el testimonio de uno de sus lugartenientes.
Aunque 'Botalón' haya quedado en libertad luego de una orden proferida por la Corte Suprema de Justicia, su prontuario criminal no ha terminado de escribirse. El desmovilizado está obligado a seguir asistiendo a los estrados judiciales durante cuatro años más para continuar con el relato de su violento pasado. Entretanto, la lista de exjefes paramilitares libres seguirá creciendo, pues son varios los que han cumplido su pena alternativa y han solicitado sustitución de medida.
Este fue un debate que nunca se cerró: aunque la libertad de estos exjefes del paramilitarismo hace parte del acuerdo al que llegaron con el Estado durante las desmovilizaciones de 2004 y 2005, el mismo que permitió que se conociera la verdad sobre miles de crímenes, para un buen sector de la sociedad colombiana, la pena que pagaron se queda corta frente al dolor que le infligieron al país.