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14 Oct 2022 - 12:00 a. m.

Campesino recupera la tierra que la avaricia paramilitar de Mancuso le arrebató

El campesino Priciliano Iglesia fue víctima indirecta del plan pistola de Mancuso y su sangrienta carrera por concentrar tierras en Córdoba. Dos décadas después, un juez le devolvió la única finca que, para el hombre de 65 años, representan arduos 23 años de trabajo a sol y sombra.

Jhoan Sebastian Cote

Periodista Judicial
En 2001, a Priciliano Iglesia su patrón le regaló una parcela en Puerto Escondido, a cambio de 23 años de fiel trabajo como jornalero. Salvatore Mancuso lo despojó de la tierra y, ahora, la justicia la devolvió lo que nunca debió perder.
En 2001, a Priciliano Iglesia su patrón le regaló una parcela en Puerto Escondido, a cambio de 23 años de fiel trabajo como jornalero. Salvatore Mancuso lo despojó de la tierra y, ahora, la justicia la devolvió lo que nunca debió perder.
Foto: Jonathan Bejarano

Entre los miles de despojos, masacres, y desplazamientos que dejó el imperio paramilitar de Salvatore Mancuso en Córdoba, permanecía escondida, además, la historia de una promesa fallida. Se trata de la ilusión de tener una finca propia del campesino Priciliano Iglesia, a quien, en 2001, su patrón le regaló una parcela en el municipio de Puerto Escondido, a cambio de 23 años de fiel trabajo como jornalero. El sueño se desvaneció cuando hombres armados asesinaron a su patrón y se apropiaron de la finca. Después de 20 años, un juez de Restitución de Tierras le devolvió al campesino la finca Villa Cielo y lo declaró víctima de la avaricia de Mancuso.

Iglesia tiene 65 años y todavía vive en un municipio de Córdoba. Otro patrón le da trabajo como mototaxista, una labor que apenas le deja para comer y pagar el arriendo. No tiene casa, pensión y, aparte, un núcleo familiar. Si la vida fuese justa, desde hace dos décadas sería un hacendado más. Sin embargo, la misión paramilitar de apropiarse de tierras ricas para la ganadería y, aparte, funcionales como rutas de narcotráfico, lo obligó a deambular por Colombia buscando trabajo. Y a la espera de, por fin, ser el jornalero de su propia tierra. Cultivar el maíz, el arroz y el ñame que alimenten su bolsillo y, a la vez, su idea de una vida digna, feliz y tranquila.

Jhoan Sebastian Cote

Comunicador social con énfasis en periodismo y producción radiofónica de la Pontificia Universidad Javeriana. Formación como periodista judicial, con habilidades en cultura, deportes e historia. Creador de pódcast, periodismo narrativo y actualidad noticiosa.@SebasCote95jcote@elespectador.com
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