13 Jan 2022 - 2:19 a. m.

Este es “Cachano”, el “narco” invisible que estaba en el radar de EE.UU.

Se trata de Óscar Moreno Ricardo, señalado de ser el rey de los semi sumergibles que transportaban cocaína a Estados Unidos y con viejos capos del cartel del norte del Valle y La Oficina de Envigado.
Alias Cachano tendría una extensa carrera criminal, que incluye relaciones con el Clan del Golfo y la Oficina en el Valle de Aburrá.
Alias Cachano tendría una extensa carrera criminal, que incluye relaciones con el Clan del Golfo y la Oficina en el Valle de Aburrá.
Foto: Archivo.

En Medellín fue capturado Óscar Moreno Ricardo, alias Cachano o El Viejo, señalado de ser uno de los mayores responsables de la salida de cocaína en semisumergibles por las costas del Pacífico colombiano y que desde hace varios años estaba en el radar de las autoridades de los Estados Unidos. Cachano es señalado de construir semisumergibles en los que logró mover, según la Corte del Distrito Oriental de Texas, hasta cinco toneladas de clorhidrato de cocaína hacia países de Centroamérica y Estados Unidos durante los últimos años y que eran recibidos por enlaces del cartel de Jalisco Nueva Generación.

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Desde octubre de 2020, El Espectador contó los primeros detalles sobre el entonces enigmático Cachano. Lo que se sabe que en el pasado trabajó en la estructura criminal de los hermanos Calle Serna, los capos del cartel del norte del Valle, más conocidos como los Comba. Según la información conocida por este diario, Cachano trabajó para Juan Carlos Rivera Ruiz, alias 06, principal lugarteniente de ese clan familiar que fue extraditado en septiembre de 2011 a los Estados Unidos.

El pasado criminal de Cachano también está ligado a otro narco invisible: Javier García Rojas, alias Maracuyá, un presunto narcotraficante que, hasta 2018, parecía imperceptible para las autoridades, pero que haría parte de La Oficina, la temida estructura sicarial creada por Escobar en los años 80 en Medellín.

La investigación sobre Cachano también arrojó que tiene gran influencia en Carepa, un municipio del Urabá antioqueño que es el bastión del Clan del Golfo. “Tiene buenas relaciones con enlaces de Otoniel, es increíble porque tiene relaciones con todo el mundo”, le dijo un fiscal que le ha seguido la pista en los últimos dos años a Cachano.

Sin embargo, aún no es muy claro cómo surgió esta conexión. Hasta hace poco en esta zona hacía presencia el narcotraficante alias Pueblo, familiar de Otoniel, pero Pueblo murió en un operativo en agosto de este año y en su reemplazo quedó alias Dimas, quien sería un empresario antioqueño que vive en Medellín, en lugares de alto nivel.

Gabriela Moreno, hija de Cachano, salió en las últimas horas a medios de comunicación a señalar que la captura de su padre se trataba de un falso positivo judicial. Además, aseguró que el apodo de su padre es el mismo que tiene otra persona en Tumaco, Nariño y que su papá vive es en Acandí, Chocó. También aseguró que desde hace una década su padre se dedica a la ganadería y gracias a préstamos en bancos pasó de tener unas cuantas cabezas de ganado a cerca de 1000.

“Las ha comprado con préstamos que ha hecho en el banco, mi papá tiene historial en el banco desde el 2012. Luego con los préstamos continuó comprando sus vaquitas y sus finquitas. Ojalá fuéramos una familia super adinerada como lo dicen en las noticias. Somos una familia normal, acomodada, como se dice hoy en día, que ni vive bien ni vive mal. Todas las noticias hablan del pacífico, Acandí no es pacífico, a mi papá solo lo vinculan por tener el mismo apodo y vivir en Acandí que, para las autoridades, era una de las rutas que utilizaban el verdadero señor que ellos buscan”, dijo Gabriela Moreno.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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