Por el crimen del periodista y humorista Jaime Garzón, perpetrado el 13 de agosto de 1999 por las autodefensas de Carlos Castaño Gil, un fiscal de Derechos Humanos profirió medida de aseguramiento en contra del ex subdirector del DAS José Miguel Narváez.
El ente acusador les dio credibilidad a las delaciones del ex jefe paramilitar, Jorge Iván Laverde, alias El Iguano, quien refirió que Narváez instigó el homicidio y, por su presunta cercanía con Carlos Castaño, influyó en la decisión de éste para ordenar el crimen.
El Iguano también contó que supuestamente Narváez solía frecuentar la finca de Castaño y que allí dictaba una conferencia sobre por qué era lícito matar comunistas. Sus señalamientos fueron confirmados por el ex jefe del bloque Élmer Cárdenas, Freddy Rendón Herrera, alias El Alemán. Es apenas el último lío judicial del cuestionado ex subdirector del DAS. Ya había sido llamado a juicio por el escándalo de espionaje en el DAS, y tiene otro proceso por el crimen del senador de la Unión Patriótica Manuel Cepeda Vargas.
Carlos Castaño, quien ordenó el asesinato de Jaime Garzón, fue condenado por el crimen a 38 años de prisión, pero fue asesinado el 16 de abril de 2004. El homicidio de Garzón, hoy por hoy, está en la impunidad, pues los supuestos sicarios que fueron detenidos por el DAS, Juan Pablo Ortiz, alias El Bochas, y Edilberto Antonio Sierra, alias Toño, fueron absueltos en 2004 por un juzgado especializado de Bogotá. La información que maneja la Fiscalía es que el crimen de Jaime Garzón fue ejecutado por la temible banda La Terraza, que estaba a órdenes del extraditado jefe paramilitar Diego Fernando Murillo, alias Don Berna.
El abogado de Narváez, Ulises Durán, anunció que apelará la medida y dijo que los procesos en contra de su cliente se deben a las denuncias que él ha formulado en contra del narcotráfico enquistado en el DAS.